Guía de autoedición Capítulo 4

Guía de autoedición

Todo lo que necesitas saber sobre editar e imprimir tu libro

Índice

Intro

Siempre te vamos a decir lo mismo, nos pilles donde nos pilles, a la hora que sea: si vas a publicar un libro tiene que tener un aspecto profesional.

Es decir, una maqueta, una cubierta, una corrección, un ebook, a la altura de cualquier otro libro en el mercado.

O sea: no publiques chapuzas.

Si nuestra opinión no te merece crédito, escucha entonces lo que dicen los autores en esta encuesta que Digital Book World publicó hace tiempo. Le preguntaron a 1.927 autores independientes cuáles eran los servicios que solían contratar en las diferentes plataformas de autoedición y qué impacto tenía esta inversión en las ventas.

portada catalogoHISTORIASDEANTESQUEESTIMULARANTUMENTEAHORA 480x679 1 - UNO editorial

Ojo a las respuestas:

La mitad de los autores ha contratado algún servicio para la autoedición de su libro:

Diseño de cubierta, 34,8%.

Maquetación, 24,4%.

Impresión bajo demanda, 22,8%.

Corrección, 21,5%.

Corrección editorial, 16,9%.

La media de los servicios contratados es tres por autor.

El gasto medio por autor va de los 500 a los 999 $ (350 a 725 €, respectivamente).

Aquellos autores que contratan servicios profesionales, aquellos que contratan más cantidad de servicios profesionales y aquellos que hacen una mayor inversión son los que obtienen mayores ingresos por la venta de los libros.

De entre todos ellos, la gran diferencia entre los que no obtienen ingresos y aquellos que obtienen 10.000 dólares o más (7.300 €) se encuentra en el diseño de cubierta, la corrección ortotipográfica y la maqueta.

Informe de lectura y edición

Qué es: El informe de lectura es un documento breve, un par de páginas, que valora las posibilidades de una obra, el público al que va dirigido y apunta sus fortalezas y debilidades.

La edición es el trabajo, codo a codo, entre el autor y un editor profesional, para mejorar el libro, a todos los niveles: estructura, tono, etc.

Quiero publicar mi libro

Quién la hace: Ambas tareas las puede realizar la misma persona, un editor/lector profesional. Conviene que sea experto en el género del libro en cuestión, por ejemplo si el libro es de viajes, lo mejor es que el editor/lector profesional tenga experiencia en ese campo.
En Estados Unidos la propia crisis de la industria editorial está facilitando que aparezcan editores freelance con mucha experiencia, dispuestos a ser contratados por cualquiera. Por desgracia en España todavía son pocos y cuesta encontrarlos.

Para qué sirve: Como mínimo da al autor un punto de vista objetivo y profesional de las posibilidades reales de su libro y, normalmente, si el editor es bueno, ayuda a redondearlo, completarlo, mejorarlo en definitiva. En las editoriales convencionales se hace siempre. Algunos editores son famosos por su enorme contribución en clásicos de la literatura universal, por ejemplo el editor de Raymond Carver, Gordon Lish.

Cuánto vale: En Estados Unidos, por una edición de textos de una novela normal de 80.000 / 100.000 palabras se suele cobrar unos 300 / 600 $ (270 / 540 €). En España los precios varían desde los 50 hasta los 500 €, según lo que incluya.

Lo más barato: Si no tienes un presupuesto muy elevado puedes echar mano de algún amigo escritor.

Corrección ortotipográfica

Qué es: Una lectura exhaustiva de tu obra para detectar y corregir las faltas de ortografía, errores de puntuación, erratas, normalización en el uso de cursivas, negritas, comillas, guiones, etc. No incluye revisión del estilo ni de la estructura.

Quién la hace: Un corrector profesional.

Para qué sirve: Pocas cosas dan una impresión peor de un libro que encontrar faltas de ortografía, erratas, etc., en su lectura. Y da igual quién seas, si no haces la corrección tu libro tendrá errores.

Cuánto vale: En España se cobra por página o, más preciso, por caracteres con espacios. El precio suele rondar 1 € por página o 1 € por cada mil caracteres con espacios.

Lo más barato: Puedes intentar que algún amigo cualificado te haga el favor de revisar la novela pero ten en cuenta que el conocimiento de la ortografía no es suficiente. El corrector profesional trabaja otros aspectos como la normalización de ciertos recursos, que tienen más que ver con los usos del sector que con reglas objetivas, y que contribuyen a darle a tu libro ese aspecto profesional que necesita para que los lectores se lo tomen en serio.

No te apuntes a nuestra newsletter

Se dicen palabrotas (como Gestapo)
¿Te da igual?

Maqueta

Qué es: La maqueta es el proceso mediante el cual se da forma al borrador del libro (tamaño, tipografía, márgenes, interlineados, etc.) para ajustarlo al tamaño final elegido que se enviará a la imprenta.

Quién la hace: Un maquetador profesional, que utiliza programas específicos para esta labor. Se puede maquetar un libro usando por ejemplo Word pero no es muy recomendable.

maqueta capitulo 1 768x549 1 - UNO editorial

Para qué sirve: Se puede decir que la maqueta es el paso necesario para convertir un borrador en un libro imprimible y vendible. Sin ella, un libro no es más que un conjunto de folios.

Cuánto vale: Suele costar en torno a 1 € por página, aunque en libros con demasiadas figuras (gráficos, fotos, notas al pie; todo lo que no sea texto corrido) el precio puede incrementarse.

Lo más barato: En este caso lo más barato es contratar la maquetación. Primero, porque si es un buen profesional tendrás varios formatos del libro por el mismo precio. Y segundo porque es muy mala idea hacer una maqueta casera. Piensa que la maquetación no consiste sólo en colocar los distintos elementos en la página, sino que también implica ciertos conocimientos, cierto oficio: tipografías, márgenes, resolución de problemas (las viudas y huérfanas, por ejemplo)… Un libro con una mala maqueta se detecta incluso antes que un libro con faltas de ortografía, y el lector tarda un segundo en asociar una mala maqueta con un mal contenido y desechar su compra.

Cubierta

Qué es: La cubierta incluye la portada, el lomo, la contraportada y las dos solapas, si es que las lleva. Casi siempre van a todo color. En la portada se suele poner el título del libro, el autor y alguna imagen enmarcada en un diseño más o menos sugerente.

El lomo se suele dejar para el título y el autor y permite localizar el libro fácilmente en las estanterías de una biblioteca.

En la contraportada, muy importante, se sitúa lo que llamamos “texto vendedor”, una breve reseña para darle al comprador una idea lo más certera, rápida y atractiva posible del contenido de tu libro, algo que le ayude a tomar la decisión de compra.

En las solapas, si las hay, se suele colocar una foto del autor y una pequeña biografía. A los lectores les gusta ver la cara de sus escritores favoritos, conocer su vida, humanizarlos.

ejemplocubierta1 UNOeditorial 1 - UNO editorial

Quién la hace: La persona más indicada para este trabajo es un diseñador gráfico, aunque también puede hacerlas un maquetador. Al primero se le suponen más recursos pero también es más caro. Todo va a depender también de tu nivel de exigencia: si estás buscando algo nunca visto, la persona indicada es un buen diseñador gráfico. Si por el contrario tienes muy pensada la cubierta y simplemente necesitas a alguien que convierta tu borrador en una cubierta profesional, probablemente te sobre con un maquetador.

Normalmente los diseñadores trabajan sobre sinopsis de los libros, combinadas con una conversación con el autor que le permita hacerse una idea de lo que está buscando. No es bueno darle demasiadas indicaciones a un diseñador gráfico porque ahogarás su creatividad y en definitiva estarás desperdiciando tu dinero, ya que no aprovecharás al máximo sus posibilidades.

Para qué sirve:  Una buena cubierta tiene que cumplir dos requisitos: llamar la atención, aunque sea por su sencillez, y dar una idea, aunque sea difusa, del contenido del libro, de la experiencia que supone leerlo.

Cuánto vale: Una cubierta puede costar entre 100 y 500 €, según quién la haga.

Lo más barato: Aquí tampoco te recomendamos que utilices los servicios de ese primo que hizo un curso de diseño gráfico en el paro, o de aquel amigo que controla mucho de Photoshop. Con la cubierta te la juegas: de un solo vistazo, antes siquiera de coger tu libro, el lector puede decidir que su contenido no le interesa. Y al revés: si tu cubierta es bonita y espectacular, aumentarás el deseo por leerlo, tenerlo en la mano.

La portada del ebook: A la hora de hacer la portada del ebook tienes que tener en cuenta que la mayor parte del tiempo se verá con el mismo tamaño de un sello de correos, es decir en miniatura, por lo que conviene que la hagas pensando en letras grandes, que permitan leer bien el título, acompañadas en todo caso de imágenes también grandes. Las portadas con elementos demasiado pequeños se perderán en las “estanterías” de las tiendas digitales.

Ebook

Qué es: Es una edición digital o electrónica de un libro o un texto, que se puede leer en dispositivos como PC, Mac, tablet, Ipad, smartphone android o Iphone y ‘reader’ (dispositivos de tinta digital).

Un ebook puede ser un PDF, pero en los últimos años se han impuesto los formatos llamados líquidos, esto es, aquellos que se adaptan automáticamente al tamaño de la pantalla del dispositivo, mucho más versátiles ante la variedad de aparatos que existen hoy en el mercado para leer ebooks. Y de entre todos esos formatos líquidos destaca especialmente el de Adobe: epub.

El epub es un código abierto que usan todas las plataformas comerciales importantes (Amazon, Apple, Casa del Libro, Google, etc.) Resulta más potente que el famoso mobi (el que usaba Amazon en exclusiva en sus inicios), por ejemplo, ya que permite establecer estilos, tipografías, etc., pero a la vez también es mucho más laborioso. Tiene una variante, el epub 3, que permite fijar las páginas como si se tratara de un PDF, y añadir materiales multimedia (audio, video, etc.)

ebook08 960x720 1 - UNO editorial

El PDF como formato de ebook tiene cierta presencia en circuitos sobre todo académicos, pero los grandes vendedores de ebook directamente no los aceptan porque dan infinidad de problemas con los dispositivos de lectura, ya que la mayoría tienen pantallas inferiores al tamaño del PDF. Por contra su producción es la más sencilla y barata.

Quién la hace: Hay especialistas que solo hacen ebooks pero lo normal es que el propio proceso de maquetación incluya la generación del ebook profesional. Hablamos siempre de ebooks simples, basados en libros, que como mucho tienen figuras y textos. Los ebooks con audio o video (libros enriquecidos) son otra cosa, que merecería su propia guía porque se mueven por canales y públicos distintos al de un lector de libros medio.

Para qué sirve: Sirve para que tu libro tenga acceso a todo el canal de ventas digital, que es muy distinto al de papel y que es uno de los caminos naturales de la autoedición (como hemos visto en el apartado anterior).

Más adelante te explicaremos en detalle cómo funciona y qué puedes esperar de ese canal. De momento quédate con esta idea: en general los lectores usan el ebook para leer obras literarias de consumo rápido, no en vano los géneros más comerciales en ebook son la novela romántica, de misterio, etc…

Los libros de divulgación, los clásicos, los libros infantiles de primeros lectores, los cómics… siguen comprándose sobre todo en papel. Por otro lado existe un circuito académico especializado que funciona bastante bien en PDF.

Cuánto vale: Si lo realizas junto a la maqueta del libro en papel suele ser más barato porque el proceso se simplifica. Si lo haces de forma independiente el epub suele rondar 1 /1,5 € por página de libro maquetado.

Lo más barato: En la red encontrarás infinidad de conversores que, desde un fichero de Word, generan automáticamente el epub o cualquier otro formato líquido. Las propias plataformas importantes de autoedición tienen herramientas de ese tipo. Sé prudente si es que decides hacerlo tú mismo porque puedes tener muchos problemas con un ebook mal hecho, con tus lectores y con las propias tiendas.

El DRM

El DRM es un sistema de encriptación utilizado por autores y editores para proteger los derechos de autor de una obra.

Existen muchos tipos de DRM pero los más utilizados son tres: el de Adobe (empleado por un gran número de editoriales en España), el de Apple (para libros y canciones comprados en iTunes; opcional), el de Kindle (para libros comprados en Kindle; opcional).

El gran problema de los sistemas de DRM es que por lo general penalizan más al cliente que ha adquirido el libro legalmente que al pirata, complicando la adquisición del producto, restringiendo el acceso y uso del archivo, etc. Y encima no son particularmente eficaces ya que los libros se siguen pirateando antes o después, sin excepción. Ambos factores (no cumplen con su cometido, penalizan la compras) están propiciando un abandono progresivo de este tipo de sistemas de protección.

Frente a los anteriores, llamados “duros”, existe un tipo de DRM “blando” o “social” que no necesita activación ni tiene restricciones pero identifica la copia vendida de manera que sea posible rastrearla en caso de necesidad. Puede ser una marca de agua, una huella digital, cambios en palabras del texto original… mecanismos en definitiva que permiten asociar una copia digital con el comprador, funcionando así como un elemento disuasorio.

¿Qué es y para qué sirve un ISBN?

El International Standard Book Number (ISBN) es un identificador único para libros creado para informar sobre cada edición de una obra correctamente (título, autor, etc.) y sistematizar la producción editorial facilitando la logística y la recopilación de datos estadísticos.

No es obligatorio, pero las librerías y distribuidoras serán reacias a vender tu libro si no lleva ISBN, ya que les complica enormemente la gestión comercial.

Quiero publicar mi libro

Tampoco supone ninguna diferencia en la aplicación del IVA a los costes relacionados con el libro en papel. No es verdad que para poder aplicar un IVA de un 4% (por ejemplo a tu coste de imprenta) necesites que el libro lleve ISBN.

El artículo 91, apartado dos.1, número 2º, de la Ley 37/1992, establece que se aplicará el tipo reducido del 4 por ciento a las entregas de los bienes que se indican a continuación:
2º. Los libros, periódicos y revistas que no contengan única o fundamentalmente publicidad, así como los elementos complementarios que se entreguen conjuntamente con estos bienes mediante precio único.
(…)
El artículo 12.1 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria (Boletín Oficial del Estado de 18 de diciembre) preceptúa que las normas tributarias se interpretarán con arreglo a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 3 del Código Civil.
A este respecto, el artículo 3, 1 del Código Civil prescribe que las normas se interpretarán según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquéllas.
En este sentido, y ante la ausencia de un concepto legal de libro, periódico o revista deben considerarse las definiciones dadas por el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, según el cual, en su acepción más corriente y usual se considera:
-Libro: » Hay que destacar las dos siguientes: «reunión de muchas hojas de papel, vitela, etc., ordinariamente impresas, que se han cosido o encuadernado juntas con cubierta de papel, cartón, pergamino u otra piel, etc. y que forman un volumen», así como la de «obra científica o literaria de bastante extensión para formar un volumen».

En el caso del ebook, y al no necesitar éste de un código de barras, existen librerías online que no exigen ISBN para comercializar los libros, por ejemplo Amazon.

¿Es buena idea tramitarlo?

Bueno, la decisión la tiene que tomar el autor: por un lado el ISBN cuesta dinero (45 € en España) pero por otro no tener ISBN deja el libro fuera de las bases de datos de títulos publicados de la industria, es decir, no será visible para los lectores, libreros o bibliotecarios que usen estas herramientas para localizar los libros.

Desde el ISBN se genera el código de barras, otro elemento fundamental si quieres vender tu libro en papel en tiendas físicas.

Se pueden comprar en www.agenciaisbn.es

Importante: El ISBN no va asociado a una obra, sino a cada edición concreta de la misma. No confundir edición con reimpresión. Lo primero implica cambios significativos de formato, precio y/o contenido; la segunda es simplemente la fabricación de nuevos ejemplares similares a los de la primera edición.

¿ISBN editorial o ISBN de autor-editor?

Existe la idea de que los ISBN de autor-editor son rechazados por los libreros y distribuidores, y que lo que interesa es conseguir un ISBN editorial. Pero, a qué se refieren exactamente esas categorías.

Cuando se solicita un ISBN se puede hacer de dos maneras: dándose de alta como editorial y comprando lotes de ISBN (para lo cual se necesita acreditar algún tipo de actividad económica relacionada con el mundo editorial); o comprando un solo ISBN para la edición ocasional de un libro por parte de un particular, una empresa, etc.

En ambos casos lo que se recibe es un número de 13 cifras, y resulta imposible distinguir a simple vista cuál es de editorial o cuál es de autor-editor.

El supuesto rechazo de libreros y distribuidores, mucho más que con la naturaleza del emisor del ISBN, tiene que ver con otros factores:

  • El primero y principal: que les parezca que el libro tiene o no venta. Si Iñaki Gabilondo escribe sus memorias, los libreros querrán vender su libro por mucho ISBN de autor-editor que lleve. Por contra los libreros tendrán serias dudas a la hora de pedir ejemplares de un libro de mil páginas de sonetos de un desconocido, aunque ese libro lleve un ISBN editorial de Planeta, por ejemplo.
  • El segundo (sobre todo en lo relativo a las distribuidoras): que no les compense por las ventas de un solo libro poner en marcha todos los trámites de gestión. Las distribuidoras prefieren trabajar con proyectos editoriales a medio/largo plazo.

En resumen, mucho más que de la naturaleza de tu ISBN te tienes que preocupar de los argumentos comerciales de tu libro. Ningún librero se va a leer un libro para decidir si lo vende o no, tienes que convencerlo rápidamente: por la calidad de la edición, por los apuntes sobre su contenido, por tu propia fama, por la campaña promocional que estás llevando a cabo…

Otro asunto a tener en cuenta tiene que ver con la manera de localizar al autor, en el caso de que por ejemplo un lector pregunte por tu libro en una librería. Lo normal en ese caso es que el librero lo busque en las bases de datos del ISBN y contacte con la editorial para preguntar por el distribuidor. En los ISBN de autor-editor no aparece directamente la información de contacto (en los de editorial sí), hay que pedírsela al ISBN, lo que puede desanimar al librero a la hora de culminar la venta.

Por último está el tema de la distribución. Si vas a contratar nuestro servicio de distribución necesitaremos que el libro tenga un ISBN emitido por nosotros.

En cambio si tienes pensado colgar el libro por tu cuenta (después de que hayamos preparado la edición) necesitarás un ISBN de autor-editor.

¿Qué es y para qué sirve el depósito legal?

El depósito legal (en España) es la obligación de depositar en ejemplares de tu libro en la Administración.

Tiene como objetivo garantizar la conservación y el acceso al patrimonio cultural de un país a los investigadores.

Quiero publicar mi libro

En España esta competencia está transferida a las comunidades autónomas, que normalmente lo gestionan desde la Delegación de Educación y/o Cultura correspondiente. El trámite consiste en solicitar el identificador (compuesto por letras y números), rellenando un formulario, y entregar varios ejemplares del libro (suelen ser cuatro) para la Biblioteca Nacional, y regionales o locales.

Desde 2001 es un trámite que obligatoriamente debe realizar el editor (antes lo tenía que hacer el impresor).

No conviene descuidar este asunto ya que, aparte de las sanciones contempladas (entre 1.000  y 30.000 €), la Administración por ejemplo no suele comprar ejemplares de un libro que no lo lleve. Te puedes encontrar con una sorpresa desagradable si consigues que una institución decida comprarte libros y luego desistan al ver que no has tramitado el depósito legal.

¿Qué es y para qué sirve el registro en la propiedad intelectual?

Acabas de terminar la novela, el libro de poemas, el ensayo…, quieres enviarlo a editoriales, al corrector, a amigos…, y de pronto te surge una duda: ¿no debería registrarlo antes?

Pues sí y no.

Sí, es buena idea registrar el libro por lo que pueda pasar.

No, el registro en la propiedad intelectual no es obligatorio, y ni siquiera es definitivo. Es decir que no va a evitar que tu obra sea plagiada o pirateada. El principal beneficio del registro es que en caso de conflicto la carga de la prueba recae en quien discute la titularidad de los derechos, es decir, que el autor con su obra registrada no debe probar su autoría o titularidad.

El registro a grosso modo es un papel oficial en el que se dice que tal persona, tal día, a tal hora, registró como suyo tal libro que dejó depositado aquí. Y es una prueba más que puedes llevar a un juicio por plagio, pero en último extremo es el juez quien decide. Una persona puede por ejemplo haber registrado (y robado) una obra que le mandó un conocido, pero luego ese conocido ganar el juicio demostrando su autoría por otros medios distintos al registro.

Lo más habitual es hacerlo en el Registro de la Propiedad Intelectual del Estado Español. El trámite normalmente consiste en rellenar un papel, entregar una copia del libro impreso y encuadernada (por ejemplo en canutillo) y pagar unas tasas.

Pero hay más opciones.

Safe Creative es un registro de la propiedad privado que permite registrar tu libro, en menos de cinco minutos, de forma telemática, aunque cobran unas tasas más elevadas que las del registro público. Solo tienes que crear una cuenta, rellenar unos datos y subir el fichero con el contenido del libro.

No te apuntes a nuestra newsletter

Revelamos cuánto dinero gana realmente un escritor.
¿Te mueres por saberlo?

Existen otros sistemas de registro como Re-Crea, Digital Media Rights, Registered Commons…, hay personas incluso que lo registran en notarías. Se pueden hacer registros múltiples (no son incompatibles unos con otros), y en según qué tribunales tendrá más fuerza uno u otro. Por ejemplo, en los españoles el Registro de la Propiedad español tendrá más peso que, pongamos, en un tribunal de Florida, donde quizá resulte más aconsejable acudir con uno internacional.

Cuanto más definitivo sea el texto, mejor, pero en principio no pasa nada si entre el registro y la versión final hay algunos cambios menores (comas, palabras sueltas…). Al fin y al cabo el que va a comparar la copia del registro con la demandada será un ser humano, y se presume que sabrá distinguir el grano de la paja.

Recuerda que solo puedes registrar las cosas de tu autoría. Si el libro lleva por ejemplo ilustraciones que no son tuyas, NO debes incluirlas en el registro, sino que debe ser el ilustrador o ilustradora correspondiente el que las registre (o no) como estime oportuno.

¿Copyright, Copyleft o Creative Commons?

Cuando publicamos un libro es importante definir las limitaciones en la utilización de sus contenidos por parte de terceros. Esto se hace a través de las licencias.

Las más importantes son dos: copyright y copyleft.

Copyright: se representa con una C rodeada de un círculo y la leyenda Todos los derechos reservados. Indica que solamente su autor o el dueño de la explotación de sus derechos pueden utilizar, modificar o distribuir su contenido. Si un tercero quiere utilizarlo es imprescindible la autorización expresa del dueño del copyright, que normalmente pide una compensación económica. Existen limitaciones al copyright, como el uso con fines educativos.

Copyleft: se representa con una C invertida en un círculo. Este tipo de licencia ofrece la posibilidad de usar, copiar o redistribuir una obra y sus versiones derivadas simplemente reconociendo su autoría, sin necesidad de solicitar autorización.

Creative Commons es una licencia creada a partir del Copyleft, y se identifica con el símbolo CC dentro de un círculo.

Basa su filosofía en la distribución gratuita de productos digitales pero permite incorporar diferentes limitaciones para su uso:

  • Reconocimiento: permite cualquier explotación de la obra, incluyendo la finalidad comercial, así como la creación y distribución de obras derivadas sin ninguna restricción.
  • Reconocimiento, NoComercial, CompartirIgual: No se permite el uso comercial de la obra original ni de las posibles obras derivadas, cuya distribución debe hacerse con una licencia igual a la que regula la obra original.
  • Reconocimiento, CompartirIgual: Se permite el uso comercial de la obra y de las posibles obras derivadas, cuya distribución debe hacerse con una licencia igual a la que regula la obra original.
  • Reconocimiento, NoComercial: Permite la generación de obras derivadas sin uso comercial de la obra original.
  • Reconocimiento, NoComercial, SinObraDerivada: No se permite el uso comercial de la obra original ni la generación de obras derivadas.
  • Reconocimiento, SinObraDerivada: Se permite el uso comercial de la obra pero no la generación de obras derivadas.

¿Qué precio le pongo a mi libro en papel?

Decidir el precio de venta de tu libro es tan difícil como importante, ya que determinará en gran medida su devenir comercial. Obviamente no existe una regla fija para todos los casos, pero sí algunas pautas que pueden orientarte:

¿Cuál es tu estrategia promocional?

Lo primero que hay que preguntarse es si lo que tienes entre manos es tan valioso que llamará la atención por sí mismo (en cuyo caso te puedes plantear un precio alto) o si más bien necesitarás animar a tus lectores para que se “arriesguen” a conocerte (compensándoles ese riesgo con un precio bajo).

Hay autores de sagas que usan esa estrategia, por ejemplo, para el primer libro. Y una vez que han conseguido enganchar a sus lectores en la historia, eligen un precio normal para su segundo tomo (tampoco conviene pasarse porque provocará justo el efecto contrario). Es decir, ponen el primer libro barato a sabiendas (e informando al lector de que ese libro cuyo precio era, pongamos, 18 €, se va a vender a 10 € como precio promocional), y así enganchan al lector para que compre el segundo tomo, esta vez sí, a 18 €.

Cuidado con la idea de que lo barato vende más.

Los libros no son patatas, nadie dice voy a comprarme el libro más barato que haya sobre Autocad. Más bien valora otras opciones antes: si el contenido del libro va a cumplir con sus expectativas, si se lo ha recomendado alguien de su confianza, si conoce al autor por otros libros anteriores y le gusta su trabajo, etc.

El precio según la naturaleza del libro

Luego hay ciertas reglas que también determinan el precio de un libro.

Por ejemplo, en general los libros autoeditados o de editoriales pequeñas suelen ser más caros que los de editoriales grandes, por una cuestión de volumen de producción y de costes. Otro ejemplo, los libros de literatura suelen ser mucho más baratos que los libros técnicos.

Y no queremos dejar de señalar, aunque es de sentido común, que cuanto más caro sea fabricar el producto, más alto resultará su precio de venta: libros más grandes, con más páginas, en color, etc., son más caros.

Visita una librería

Quizá te interese hacer un pequeño estudio de mercado en tu librería habitual, viendo libros similares al tuyo por temática y formato, y chequeando sus precios. Es, desde luego, la mejor manera de tomar la temperatura al mercado y obtener una decisión informada.

Los costes

Cuando hagas las cuentas tienes que tener presente los costes y comisiones a los que te tendrás que hacer frente:

  • Por un lado los gastos derivados de todos los servicios que hayas tenido que contratar para producir tu libro: corrección, maqueta, diseño, imprenta, etc.
  • Pero también las comisiones de los eslabones de tu cadena comercial: 30% en librería, 55% si consigues distribución + librería.
  • Si quieres vender tu libro en régimen de impresión bajo demanda a través de Amazon, por ejemplo, tienes que tener en cuenta su comisión, que suele rondar el 70% (dependiendo del precio que establezcas, la divisa, el canal…).

Ojo con la Ley del libro en España

Las leyes de precio fijo en Europa tienen su origen en Francia, a comienzos de los años ochenta, cuando el crecimiento de la cadena FNAC, que vendía todos sus libros con un 20% de descuento, empezó a amenazar la oferta editorial y de librerías del país.

Mitterrand encargó a su ministro Lang una ley para resolver el problema y éste propuso una ley que imponía un precio fijo obligatorio para los libros. La maniobra permitió salvar la enorme red de librerías independientes francesas, lo que a su vez contribuyó a preservar la diversidad de la edición. Posteriormente se aplicó en toda Europa menos en Reino Unido, que por sus políticas neoliberales mantuvo la libertad de precios. Esta decisión destruyó en los siguientes 20 años la red de más de 10.000 librerías británicas (que terminó reducida a cadenas que sólo venden bestsellers), y propició que el Reino Unido sea hoy el país que menos libros traduce en toda Europa.

La Ley 10/2007 de 22 de junio de la lectura, del libro y de las bibliotecas habla en su capítulo IV, artículos 9, 10 y 11 del precio fijo del libro.

-Toda persona que edita, importa o reimporta libros está obligada a establecer un precio fijo de venta, e indicarlo en el libro (normalmente se hace con el código de barras del ISBN).

-El librero o cualquier otro operador económico, incluidos los mayoristas, cualquiera que sea su naturaleza jurídica, cuando realice transacciones al detalle está obligado a respetar el precio fijado por el editor en un 95% (es decir, puede hacer un descuento máximo del 5%).

 

Exclusiones al precio fijo
Quedan fuera del régimen de precio fijo los siguientes supuestos:

Libros de bibliófilo (entendiendo por tales los editados en número limitado para un público restringido, numerados correlativamente y de alta calidad formal).

Libros artísticos (entendiendo por tales los editados total o parcialmente mediante métodos de artesanía para la reproducción de obras artísticas, los que incluyan ilustraciones ejecutadas en forma directa o manual o aquellos en los que se hayan utilizado encuadernaciones de artesanía).

Libros antiguos o de ediciones agotadas.

Libros usados.

Suscripciones en fase de prepublicación.

Ejemplares especiales destinados a instituciones o entidades o a su distribución como elemento promocional (siempre que ostenten claramente dicha especificación).
Libros de texto y el material didáctico complementario destinados a Primaria y Secundaria.

Los libros descatalogados.

Los libros editados por última vez hace dos años siempre que su venta se realice separada y suficientemente indicada de la de los libros sujetos a precio fijo.

 

Excepciones al precio fijo:

En el Día del Libro y Ferias del libro, congresos, etc, se permite un descuento máximo de un 10% sobre el precio fijo.

Cuando el consumidor final sean Bibliotecas, Archivos, Museos, Centros Escolares, Universidades o Instituciones o Centros cuyo fin fundacional sea científico o de investigación, un descuento de hasta el 15 por ciento del precio fijo.

Mediante acuerdo entre editores, distribuidores y libreros, podrá establecerse una oferta anual de precios para fondos específicos, periodos concretos y delimitados en el tiempo.

¿Qué precio le pongo a mi libro en ebook?

Poner precio a la versión ebook de tu libro tampoco es tarea fácil y supone la diferencia entre vender una cantidad decente o no vender nada en absoluto.

Aquí se pueden aplicar algunos de los elementos que hemos tenido en cuenta para poner precio a la versión en papel, por ejemplo el tipo de campaña promocional que queremos llevar a cabo o la ley del precio fijo (que aunque hay polémica parece que es aplicable también a los ebooks), pero otros pierden muchísimo peso, como por ejemplo los costes de fabricación o la mayor o menor extensión del libro.

Quiero publicar mi libro

Apuntamos algunos elementos que conviene que tengas en cuenta a la hora de decidir el precio de tu ebook:

  • Las editoriales convencionales han optado por una política de precios para el ebook totalmente anticomercial, con precios desorbitados. Lo han hecho así principalmente para proteger el formato en papel de la obra, que es donde realmente ganan dinero. Este tipo de políticas ha propiciado que en Estados Unidos un ejército de escritores independientes con nada que perder y una política de precios mucho más agresiva les haya arrebatado prácticamente ese nicho de mercado. Es decir que aquí se cumple la máxima opuesta a la del papel: los ebooks de editoriales pequeñas o de autores independientes son mucho más baratos que los de las grandes editoriales.
  • Fabricar un ebook es mucho más barato que fabricar un libro, ya que el coste se reduce únicamente a su número 0; a partir de ahí, fabricar nuevas unidades no tiene coste. Por eso lo que interesa es vender mucho para obtener alguna rentabilidad.
  • El lector no percibe el ebook igual que el libro en papel. El libro en papel es un objeto que además de para leer sirve para decorar, coleccionar, se puede prestar o regalar o dejar en herencia… El ebook por su parte es poco más que el derecho a leer un contenido.
  • Las comisiones de venta de los intermediarios son mucho menores aquí. Normalmente el autor recibe el 60% del precio de venta, no es raro llegar hasta el 70%. Amazon, en ebooks por debajo de 2,99 € y por encima de 9,99 € paga el 35%. Por ebooks entre 2,99 € y 9,99 € paga el 70%.
ebookscomparaformatos01 960x720 1 - UNO editorial

Luzme, una web dedicada a comparar los precios de libros en diferentes librerías (algo imposible en España por la ley del precio fijo) en mercados maduros como Estados Unidos (con cuotas de mercado del 25% sobre la facturación del total del sector) señala que:
Los libros digitales cuestan entre 1 y 10 dólares.
El rango de precios más solicitado fue 2 dólares.
La mayoría de los ingresos se obtuvieron en un rango de precio entre los 9 y los 10 dólares.
Los ebooks especializados se venden a precios muy altos, por encima de los 100 dólares.

En Reino Unido (con una cuota de mercado de en torno al 13%), el mismo estudio, ofrece conclusiones muy diferentes:
Los libros digitales no se venden muy bien por encima de 5 libras.
El rango de precios más solicitado fue menor o igual a 1 libra.
La mayoría de los ingresos se obtuvieron en un rango menor a 1 libra.
Hay menos muestras de libros especializados que se vendan a precios elevados.

No existe un estudio similar en España, pero muy probablemente estemos ante un escenario más cercano al inglés que al norteamericano.

  • 0,99 €, el nuevo gratis. Algunos autores señalan que los ebooks a 0,99 (dólares, libras o euros) representan una especie de “nuevo gratis”. Aquí se aplica la misma regla que veíamos en el libro en papel: si queremos darnos a conocer para rentabilizar eso en futuras obras, un precio muy barato puede resultar una buena estrategia comercial.
  • Modificar el precio en función de las campañas promocionales. Cambiar el precio de un ebook es mucho más sencillo que hacerlo en un libro en papel. Puedes mantener el precio alto mientras realizas la campaña de promoción (o al revés) y luego bajarlo cuando la das por terminada. Además el ebook permite que todas tus obras estén siempre disponibles lo que propicia experimentos interesantes cuando tienes varias obras en circulación. Por ejemplo, aprovechar la campaña de promoción de tu último libro para poner precios en oferta al resto de tus obras, propiciando así que el lector que te descubre por la nueva, termine comprando algunas de las otras.

Los metadatos

Los metadatos son datos sobre datos, son un conjunto estructurado de datos que describen algo.

En cristiano y aplicado a los libros: el título de una obra, el autor, las páginas, la materia, el precio… son metadatos.

Es importante tener en cuenta que en el caso de los libros, los metadatos describen tanto el producto desde un punto de vista físico (tamaño, número de páginas, tipo de ebook) como desde el punto de vista de la experiencia que proporciona al lector (novela romántica sobre vampiros ambientada en el siglo XVI, por ejemplo).

Se usan principalmente para dos cosas: ayudar a los vendedores y distribuidores a comercializar los libros y ayudar al lector a encontrar lo que busca.

Los metadatos han cobrado especial importancia con la venta online y el aumento exponencial de libros que permanecen a la venta indefinidamente, pero en realidad son muy antiguos: se tiene constancia de que ya en la Biblioteca de Alejandría (construida en el s. III a.C.) se organizaban las obras en función de un sistema de categorías.

El proceso tiene dos momentos:

  • Subida: cuando el editor o autor proporciona los metadatos en las distintas plataformas de venta, agregadores, etc.
  • Bajada: cuando esos metadatos fluyen corriente abajo por la cadena de suministro hasta las librerías, socios comerciales y, finalmente, el lector.

Un autor independiente tiene que aportar metadatos en dos momentos principalmente:
Al tramitar el ISBN.
Al subir su libro a cualquier plataforma en línea de distribución y venta (Amazon, etc.)

Aparte existen también agregadores de metadatos, como DILVE en España, que crean servicios y productos a partir de ellos pero que no participan en la venta de los libros. Su función es más bien la de recopilar, enriquecer y ofrecer paquetes de datos de libros en un flujo constante y dinámico. El acceso a este tipo de agregadores suele tener un coste, dependiendo del tipo de ISBN tramitado. En el caso de los ISBN autor-editor cuesta 35 € (a sumar a los 45 € de la compra del ISBN).

Dilve utiliza ONIX libros, un estándar internacional basado en XML, que permite la comunicación global sin limitaciones de lenguaje, lo que disminuye la intervención manual en el proceso, enriquece la exactitud y aumenta la velocidad.

El futuro de los metadatos
Algunos autores afirman que el futuro de los metadatos es, bueno, ¡convertirse en datos! Es decir, que las búsquedas de contenido no se basarán en un conjunto de datos compilados por un humano, sino en el propio contenido del libro (título, texto, etc.) rastreado por las herramientas adecuadas. Eso implica la desaparición de los índices de materias, las palabras de búsqueda y demás, para dejarlo todo en un diálogo entre el libro en sí y los motores de búsqueda, que serán capaces de detectar las propuestas de la obra y mostrarlas en las búsquedas adecuadas.

IBIC, BISAC, BIC, THEMA

Otro asunto que suele preocupar a los autores independientes son los estándares de materias, es decir, la terminología predefinida y controlada que se utiliza para describir el género y la materia de un libro.

Portada catalogo THE MYSTERY OF THE ALFONSINA EMERALD 480x747 1 - UNO editorial

Por ejemplo: Poesía, Historia de España, Comentarios Bíblicos o Novela negra.

Como es lógico estas listas de términos son modificadas y actualizadas regularmente.

Estos son los principales estándares de materias utilizados en el mundo:

  • BISAC (Book Industry Standards and Communications). El estándar norteamericano, usado en Estados Unidos y Canadá. Es por ejemplo el que usa Amazon así que conviene estar familiarizado con él si es que piensas vender tu libro a través de su plataforma.
  • BIC (Book Industry Comunication). El estándar británico, utilizado por Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda.
  • IBIC (International Book Industry Categories). Es un sistema internacional de clasificación de materias y con orientación comercial.
  • Thema Category Scheme. Thema es un nuevo sistema global de clasificación de libros por materias que intenta superar los múltiples esquemas nacionales y facilitar el intercambio de información global. Es el utilizado por el ISBN español.

Algunos libreros establecen sus propias listas de materias en sus páginas web, diferentes a los anteriores, pero lo normal es que sean ellos mismos los que realicen el trabajo de adaptar el libro a sus sistemas de clasificación a partir de la información proporcionada en los estándares.

Consejos prácticos

  • Tómate los metadatos muy en serio. Son tan importantes o más que la portada de tu libro, especialmente si pretendes tener algún tipo de relevancia en las librerías online. 
  • Intenta ser lo más preciso posible, no pienses que estás perdiendo lectores potenciales, más bien es al revés, estás encontrando a los lectores de tu libro. 
  • Rellena todos los metadatos que te pidan, aunque no sean obligatorios.
  •  Experimenta: si tu libro no funciona en una categoría, cámbialo. Si las palabras clave no producen impacto, busca otras. Una de tus ventajas con respecto a las editoriales es que tienes mucha más maniobrabilidad a la hora de modificar y monitorizar los resultados de tus metadatos. 
  • Ponte en el lugar del lector: cómo piensas que encontraría tu libro un lector que buscase algo de esa temática.

A la hora de asignar la materia al libro:

  • Asegúrate de que la primera categoría describe el tema principal de la obra.
  • Clasifica el libro con la mayor precisión posible.
  • Asigna tantas categorías como necesites (normalmente cuatro o cinco suelen ser suficientes).
  • Las categorías son jerárquicas y contienen el elemento anterior, así que no es necesario indicar categorías inmediatamente superiores a la elegida. Es decir no tiene sentido asignar Ficción General y Ficción Romántica; sobra el primero.
  • Si hay dudas, conviene optar siempre por una generalista frente a una específica.
  • Añade calificadores para ampliar la descripción (geográfico, lengua, período histórico, fines didácticos, edad de interés).

La financiación: qué es el crowdfunding

Pocos son ya los que no han oído hablar alguna vez del crowdfunding o micromecenazgo pero por si acaso: se trata de una cooperación colectiva para conseguir dinero o recursos destinados a financiar esfuerzos e iniciativas de personas u organizaciones. Es decir, la financiación de toda la vida, con la diferencia de que en lugar de a bancos, fundaciones o mecenas se recurre a una masa anónima en internet, a través de plataformas creadas al efecto, que reúnen la cantidad necesaria con pequeñas aportaciones.

En el mundo de la autoedición, el crowdfunding ha alcanzado cierta relevancia ya que resulta una herramienta muy apropiada. La mayor parte de las veces acaba siendo en realidad una especie de preventa de ejemplares de un libro, con alguna recompensa especial para animar a los lectores.

En general el éxito, aparte de lo obvio (que la propuesta resulte interesante), dependerá de una planificación organizada, transparente, y de una adecuada comunicación.

CARTULINALASTIFICADAfajadetalle 768x512 1 - UNO editorial

Conviene tener en cuenta algunas consideraciones:

  • Busca la plataforma idónea para el proyecto, que sea lo bastante grande (que tenga capacidad de convocatoria), y si puede ser especializada en libros mucho mejor.
  • Crea un sistema de premios o recompensas interesantes y proporcionales a la cantidad aportada. Desde libros firmados, hasta el borrador corregido a mano de la novela, por ejemplo, para el primer donante que aporte una cantidad significativa.
  • El producto tiene que parecer (y ser) profesional: como siempre, el libro tiene que cumplir con los mínimos de cualquier edición mínimamente cuidada, una buena cubierta, un texto corregido, etc.
  • Cuidado con las comisiones bancarias y de la plataforma a la hora de calcular precios, etc.
  • Haz una presentación que consiga transmitir claramente el contenido de la propuesta de una forma atractiva.
  • Busca el apoyo de otros creadores con proyectos similares al tuyo. Eso os dará a los dos acceso a las redes personales respectivas, lo que aumentará la audiencia potencial.
  • Sé transparente: en los presupuestos, plazos… Los mecenas tienen que percibir una sensación de seguridad y confianza alrededor del proyecto.
No te apuntes a nuestra newsletter

Te regalamos un libro.
¿Lo quieres?

Imprimir

¿Qué tipo de imprenta elijo para mi libro?

La imprenta offset funciona por planchas, es analógica, y la mancha (la página) se obtiene por la presión de dos planchas planas. Es la que da una mayor calidad de impresión. Está indicada para tirajes a partir de 1000 ejemplares, para tirajes en color a partir de cantidades importantes, y para libros que requieran una elevada calidad de impresión.

La rotativa es similar a la imprenta offset (mecánica, planchas) pero no es plana, funciona con rodillos de papel y de planchas, lo que permite abaratar costes y aumentar la velocidad de impresión. Se usa sobre todo para prensa pero también en tirajes largos (de más de 5.000 ejemplares). Su utilización queda muy lejos de lo que suele ser el tiraje normal de una obra autoeditada así que no le dedicaremos más atención.

La imprenta digital láser es una tecnología relativamente nueva. Es digital en lugar de mecánica (imprime directamente desde una imagen digital, no tiene planchas). Da peor calidad que la imprenta offset, pero permite imprimir pocos ejemplares (1 a 500) a un coste razonable.

La imprenta digital inkjet es similar a la anterior sólo que dando una calidad inferior. Está indicada para tirajes cortos de libros en color que no sean eminentemente gráficos, ya que se obtienen costes muy competitivos. Por ejemplo, resulta perfecta para un manual universitario que contiene ilustraciones en color pero no la recomendamos para un libro de fotografía, un cómic, un álbum infantil, un catálogo de pintura…

Lo más normal, si vas a autoeditar un libro, es que utilices la tecnología digital, ya que es la más competitiva cuando se hacen tirajes cortos y, para una novela o similar, prácticamente no se nota la diferencia de calidad. El offset puede resultar interesante (abarata muchísimo el coste unitario) si tienes un canal de ventas garantizado.

Por qué hay tantas diferencias de precio entre las imprentas

Es habitual sorprenderse de las enormes diferencias de precio que, para un mismo libro, ofrecen distintas imprentas. La razón es muy sencilla: cada libro tiene su máquina (por decirlo de una forma rápida), y si la imprenta no trabaja con esa máquina, hacer ese libro resultará muy caro por pura eficiencia.

Por ejemplo: pedirle a un impresor digital que haga dos mil copias de un libro siempre va a ser infinitamente más caro que pedírselo a un impresor offset. Pedirle a un impresor offset que tiene una máquina de dos tintas un libro en color costará mucho dinero porque tendrá que hacer dos pasadas para poder imprimir a cuatro. Etc.

Quiero publicar mi libro

Por eso cuando pidas precio, tienes que tener muy en cuenta el tipo de imprenta con el que estás tratando.

Nosotros trabajamos con las principales imprentas de toda España y podemos ofrecerte siempre el precio más competitivo para el tipo de libro que tengas entre manos.

¿Qué tamaño elijo para mi libro?

Te lo pondremos fácil: sobre el tamaño solo tienes que pensar en dos cosas:

  • El tipo de libro que tienes entre manos.
  • El tipo de canal por el que lo vas hacer público.

El tipo de libro que tienes entre manos

La mayoría de los libros que se editan son pequeños, es decir, por debajo del A5 europeo (hasta 14,8×21 cm) o del media carta anglosajón (hasta 5,5×8,5 pulgadas).

Los tamaños medianos, por debajo del A5 ampliado europeo (hasta 17×24 cm) y del trade anglosajón (6×9 pulgadas), se eligen para libros:

  • Muy extensos: para evitar que sean demasiado gruesos y poco manejables.
  • Con figuras (fotos, ilustraciones, gráficos, etc.): para que se vean más grandes.
  • Que quieren llamar la atención: por ejemplo novedades editoriales, primeras ediciones, etc. Se busca que el libro destaque en la tienda por su tamaño, y que transmita valor.
tamanos - UNO editorial

Los tamaños grandes, por debajo (o por encima) del A4 europeo (21×29,7 cm) o del letter anglosajón (8,5×11 pulgadas), se eligen para libros:

  • De texto: manuales, libros de ejercicios, etc.
  • Gráficos: libros de fotografía, catálogos de arte, cómics, álbumes ilustrados.
  • De partituras.

El tipo de canal por el que lo vas a hacer público

Si estás haciendo un libro casero, para ti, puedes hacerlo del tamaño que más te guste sin pensar en nada más pero, si te quieres meter en otros berenjenales, conviene que le des algunas vueltas al asunto para intentar que tu decisión se ajuste a las expectativas de los lectores.

Hace poco, nos llamó un autor con un libro de senderismo, de una ruta, lleno de fotos. Lo quería comercializar en papel bajo demanda en Amazon. Para que se vieran bien las fotos, lo volcamos en 17×24 cm, pero calculamos que todo el contenido acabaría en un libro de ¡600 páginas en color! Y casi 2/3 eran fotos de gente sentada cenando.

Le dijimos tres cosas:

Si quieres hacer un libro familiar, de recuerdo, de tu ruta con tus amigos, estupendo.

Si quieres hacer un libro de viajes, pensado para que alguien evoque el viaje de otro desde su casa, tienes que quitar el 90% de las fotos.

Si quieres hacer una guía práctica que sirva de referencia para otros senderistas que quieran hacer esa misma ruta, tienes que reducirlo drásticamente en su tamaño y extensión, porque no hay Dios que cargue con algo así durante kilómetros y kilómetros andando.

Otro ejemplo:

También recientemente publicamos un libro de reflexiones, cortito, para leer poco a poco, en ratos sueltos, y su autora quería que fuera muy transportable.

Nuestro planteamiento fue un tamaño de 11×17 cm, que entra dentro de los mínimos de impresión bajo demanda de Amazon y al mismo tiempo cabe en el bolsillo trasero de un pantalón.

El tamaño también es importante si planeas que el libro tenga una distribución convencional.

Para novelas nosotros usamos mucho el formato de 15×23 cm (mediano), que es manejable pero a la vez llama la atención en la mesa de novedades y da sensación de valor (lo que te decía antes).

Pero ojo no te pases de original porque lo mismo metes la pata.

Tu libro es tan alto o tan ancho que el librero no sabe dónde ponerte y lo devuelve.

O pasa justo lo contrario y lo petas: como no cabes en los sitios normales, el librero te coloca en un sitio maravilloso, homérico, inmejorable.

Si vas a trabajar con plataformas de impresión bajo demanda, como Amazon o como Lulu, tienes que tener en cuenta sus limitaciones y exigencias.

Por ejemplo, Amazon, en su distribución expandida en librerías de Estados Unidos, solo acepta estándares anglosajones. Es raro que a un autor español le interese este tipo de distribución, pero te lo contamos por si es tu caso.

Preguntas que te estás haciendo (casi) seguro

>¿Puedo experimentar con hacer el libro más vertical que horizontal, con formatos cuadrados…?

Sí, puedes buscar que tu libro sea más estrecho, más ancho, cuadrado… pero no pierdas de vista esto: los libros son sobre todo verticales.

¿Eso qué significa?

Que si tu libro se sale de los límites de la realidad, te puedes encontrar con limitaciones de todo tipo en la imprenta, en la librería, en las cajas para transportarlo, etc.

Y además es más caro hacer libros horizontales.

También te digo: nosotros somos gente sencilla, poco extravagante, pero si estás dispuesto a liarla parda (y asumir las consecuencias) te insisto en que un formato loco puede ser un puntazo promocional.

>¿Cómo afecta el tamaño al precio de impresión?

No pienses en el precio porque en esto del tamaño da igual.

Y me dirás: ¿Pero un libro de 100 páginas en A5 no es más barato que el mismo libro de 100 páginas en A4?

Sí.

Pero eso no pasa casi nunca.

Lo normal es que la misma novela de 40.000 palabras ocupe 160 páginas en A5 y 80 en A4.

Es decir que una cosa compensa a la otra: El mismo contenido editado a más tamaño, ocupa menos páginas, y viceversa.

Así que más que en el coste, a la hora de decidir el tamaño te tienes que concentrar en lo que te decíamos al principio: el tipo de libro y la comercialización.

>Es buena idea fijarse en qué tamaños usan las editoriales tradicionales?

Sí. Una buena manera de decidir el tamaño es mirar en la tienda libros similares al tuyo (en temática, etc.) para ver el tamaño que tienen.

Eso te dará una información bastante fiable de cómo está el patio ahora mismo.

Otra fuente de información es tu librería personal, aunque tienes que tener cuidado con eso porque igual está un poco desfasada.

Por ejemplo, aunque es otro tema, los tamaños de letra que se usan ahora no tienen nada que ver con los tamaños de letra de hace 30 años.

Hoy editas algo con esa letra diminuta, y te lo tiran a la cara.

También tienes que tener cuidado con las mega optimizaciones.

Las editoriales convencionales planifican producciones de muchos títulos, con tirajes muy largos, en imprentas offset con planchas grandes en las que meten varios libros a la vez.

Eso obliga a veces a poner tamaños raros a los libros (por ejemplo 13,6×19,2 cm).

¿Esos picos en los milímetros responden a una oscura y genial decisión del departamento de Diseño?

No.

Es más bien una condición que ha puesto el de Producción para que entraran tres libros en la plancha de de 64×90 cm (por decir algo), que es la máquina que tiene el impresor elegido para el trabajo.

Tenlo en mente cuando veas tamaños que no te cuadren mucho en las librerías. Y también cuando hables con tu impresor: quizá puedas entrar en una de esas mega optimizaciones haciendo unos pequeños ajustes.

El libro de bolsillo no es un libro que cabe en un bolsillo

Todas las semanas alguien nos dice: ¿El tamaño? Pues mi libro lo quiero de bolsillo.

Y, bueno, el problema es que el bolsillo no es un tamaño que cabe en un bolsillo (por cierto, cuántos libros que caben en un bolsillo tienes en tu casa), sino un tipo de edición muy barato que se puede comprar con dinero de bolsillo (pocket money).

Lo inventó la editorial Penguin (hoy en día una de las más grandes del mundo) a principios del siglo XX, y son libros en tapa blanda y materiales económicos pero con textos cuidados y de calidad.

Se trataba de que las personas normales, pudieran comprar libros buenos al mismo precio que un paquete de cigarrillos o un café.

Los libros de aquel entonces valían 30 o 40 veces más que eso.

Eran más bien grandes, encuadernados con tapas duras de piel, en papeles buenos. Estaban hechos para vivir en las bibliotecas de las mansiones y las universidades.

Para ser casi inertes.

Sin embargo los libros de bolsillo eran ligeros como la brisa y por eso llegaban a todas partes: a los kioscos, a los bancos del parque, a las pequeñas estanterías en las casas de los obreros, a los colegios de primaria, a los petates de los soldados en campaña…

Fue una revolución.

Uno de esos momentos estelares de la historia de la cultura.

La autoedición, por su propia naturaleza guerrillera, está más cerca de la filosofía del libro de bolsillo que de las ediciones de lujo, numeradas y en tapa dura.

Por eso casi todos los libros autoeditados se hacen en tapa blanda, imprenta inkjet, papeles sencillos…

Están hechos para volar.

Cómo elegir el papel de tu libro

Una de las dudas más habituales de los escritores independientes tiene que ver con la elección del papel del interior de su libro.

Sí, es verdad que las opciones son casi infinitas (papeles perfumados, de colores, con texturas imposibles…). Pero también, tristemente, que las imprentas no tienen un almacén infinito.

El papel es como todo: cuanto más compras, más barato sale. Así que si quieres calidades raras, el libro se va a encarecer bastante. Conviene intentar aprovechar los estándares que la imprenta compra al por mayor.

No te apuntes a nuestra newsletter

Sale gente sospechosa: poetas bajitos, niños publicistas.
¿Tú también eres sospechoso?

Los papeles más utilizados son tres:

PAPELestucado ahuesado blanco 768x512 1 - UNO editorial
  • Offset (el blanco de toda la vida que tienes en tu impresora). Este nunca desentona, vale para cualquier tipo de libro. Es el más barato.
  • Ahuesado o marfil (de color amarillento, rugoso al tacto). Para ediciones más lujosas y exclusivas, transmite cierta elegancia. Se usa sobre todo en novela y poesía. Raramente en libros de divulgación. Suele ser un poco más caro que el anterior.
  • Estucado (o satinado o cuché). Este es el que encuentras por ejemplo en un catálogo de pintura, una revista, un cómic, en definitiva se usa cuando se imprime en color, ya que el barniz ayuda a que la impresión se ejecute con la mejor calidad. Por contra es algo incómodo para leer debido a su brillo, por eso nunca se debe usar en un libro de poesía o en una novela (queda un poco hortera). Suele ser el más caro.

Los gramajes son otro cantar.

El estándar en offset blanco o ahuesado es 80/90 gramos. Si el libro es muy grueso (por ejemplo un libro de 600 páginas) conviene utilizar el de 80 gramos para evitar que el libro se convierta en un “monstruo”.

En estucado, para garantizar cierta opacidad se suele usar 115 gramos, aunque todo depende mucho del tipo de libro y de su tamaño. Por ejemplo, en álbum infantil nosotros usamos 150/200 gramos por defecto. Para libros en A5 ampliado o en A4, solemos usar estucado de 135 o 150 gramos, ya que la sensación de grosor del papel se pierde en libros con un tamaño mayor.

A mayor gramaje, más caro resulta el papel.

papelvolumen2 768x512 1 - UNO editorial

Pero, ojo, no siempre lo más caro es lo mejor. Hacer una novela de 500 páginas en un papel de 150 gramos, por ejemplo, es una barbaridad porque aumentará el lomo de la novela hasta el absurdo.

Como siempre lo estándar está reñido con la bibliofilia. Es decir, cuanto más pintorescas sean las calidades de los papeles de tu libro, más limitadas verás tus opciones de distribución bajo demanda (en todos los sentidos: precio, plazo, disponibilidad).

Amazon, por ejemplo, sólo imprime en su servicio de venta bajo demanda en papel offset o ahuesado de 80/90 gramos (según su stock).

Quiero publicar mi libro

¿Tapa blanda o tapa dura?

¿Estás dudando entre tapa dura o tapa blanda para tu libro?

La respuesta es fácil: elige tapa blanda.

Bueno, espera, salvo que tengas un presupuesto elevado, y/o quieras hacer un álbum infantil, y/o busques un acabado duradero.

No dirás que no nos mojamos.

¿Pero entonces es un tema de dinero?

¿Con todo el dinero del mundo todos elegirían siempre editar en tapa dura?

Por supuesto que no.

La tapa dura por ejemplo es más difícil de transportar.

Y limita el acceso a la distribución bajo demanda.

En realidad es una cuestión de dureza o flexibilidad (en todos los sentidos).

Y luego están los gustos particulares de cada uno.

A nosotros por ejemplo nos encantan las ediciones en tapa blanda, de bolsillo, y las bibliotecas con libros variados de todos los tamaños y colores.

Pero hay gente que busca ediciones de lujo, encuadernadas en piel, en estanterías uniformes, con ejemplares del mismo tamaño y ordenados por colores.

OK, vale, no quieres opiniones, lo que quieres es la explicación larga… Pues ahí va.

Verás, las cubiertas son de dos tipos:

-Lo que llamamos blanda, que en la neolengua de la imprenta se dice rústica.

-Lo que llamamos dura, que en neolengua se dice cartoné.

La diferencia es que la tapa blanda es flexible y va pegada por el interior del lomo, y la tapa dura es rígida y va pegada por los interiores de cubierta (a través de las guardas).

Luego hay materiales, grosores, acabados… pero lo principal es eso.

La tapa blanda (rústica)

La cubierta de tipo rústica (blanda) más usada es una cartulina de unos 240/270 gramos llamada gráfica porque la parte interior no va estucada (algo más propio de una revista).

Se imprime por una de sus caras (incluyendo portada, lomo, contraportada y solapas si las hay) y por la otra no.

Y se suele plastificar en brillo o mate para protegerla de manchas ya que el papel, al ser poroso, absorbe los líquidos con mucha facilidad.

Puede llevar solapas, que son la prolongación de la cubierta que se dobla hacia dentro).

CARTULINALASTIFICADAsolapasdetalle 768x512 1 - UNO editorial

Hay muchos clientes que nos dicen: yo no necesito solapa porque no voy a poner biografía.

Bueno, a ver, la solapa no es solo un espacio susceptible de contener textos o imágenes.

Más bien, y sobre todo, es un acabado que contribuye a:

1) Darle cuerpo al libro (muy aconsejable si tu libro tiene pocas páginas),

2) Proteger el plastificado (al llevarse el canto al interior),

3) Hacer contrapeso para que la cubierta no se combe hacia afuera (para nosotros su función más importante).

Hay otros materiales. Por ejemplo el verjurado.

Se trata de una cartulina rugosa, que suele ser blanca o marrón (aunque las hay de otros colores), que no se suele plastificar, y que penaliza la calidad de impresión (al ser rugoso da menos calidad) y la resistencia a agresiones exteriores (al no ir plastificada) a cambio de un aspecto mucho más elegante y orgánico (queda muy bien con acuarelas, por ejemplo).

verjurado familia 768x512 1 - UNO editorial

Suele ser perfecto para poemarios, pequeños ensayos, libros de aforismos…

Por supuesto hay otros gramajes: 200 gramos, 300 gramos, 350 gramos pero, cuidado, porque no siempre es verdad lo de burro grande.

Si te pasas de gramaje, tu libro resultará demasiado rígido.

La tapa dura (cartoné)

La tapa dura puede ser al cromo o estampado cromado.

Ya, parece un galimatías.

Te lo digo en cristiano:

Al cromo es un cartón más o menos grueso sobre el que se pega un papel estucado impreso a todo color.

Es la típica que lleva las mismas fotos, dibujos o colores que una en tapa blanda.

tapadura familia 768x512 1 - UNO editorial

En cambio, estampado cromado es una cubierta hecha de un material noble sobre el que no se imprime nada, por ejemplo piel o guaflex.

Se le pueden aplicar hierros (dorados, plata, negros) con texto o pequeños dibujos monocromos.

tapadura guaflex 768x512 1 - UNO editorial

La sobrecubierta

Cualquier libro, ya sea tapa dura o blanda, puede llevar una sobrecubierta, aunque habitualmente la llevan los libros estampados cromados, para permitir que tenga una portada llamativa con colores, dibujos, fotos, bajo la cual se esconda la tapa dura lujosa.

tapadura sobrecubierta05 768x576 1 - UNO editorial

Guardas, cabezadas, cintas y lomos

Las guardas son las primeras y las últimas páginas de un libro en tapa dura.

Suele utilizarse un papel más resistente que el del resto del libro porque las guardas sirven para pegar toda la tripa (el interior) a la cubierta.

Lo normal es usar un papel negro, blanco o de otros colores, aunque también se pueden imprimir.

Las cabezadas son un remate de hilo para la encuadernación cosida, situado en la parte superior e inferior, pegadas al lomo, en el canto. Se pueden elegir los colores de los hilos.

tapadura cintasregistrodetalle 768x512 1 - UNO editorial

Las cintas de registro son las tiras de tela que salen de las cabezadas y que ayudan a marcar la página en la que has interrumpido la lectura. También aquí se puede elegir el color.

Una vez hicimos un libro en el que nos pidieron incluir varias cintas de registro de distintos colores y quedó una edición muy especial y bonita.

El lomo puede ser cuadrado o redondo.

Los acabados UVI y 3D

En las cubiertas plastificadas se puede aplicar este efecto especial, la reserva UVI, para destacar una parte de la portada.

Por ejemplo, si el plastificado general es brillo, se elige una zona y se plastifica en mate para que destaque. Y viceversa, si el plastificado general es mate, se elige una parte para plastificarla en brillo y conseguir así que llame más la atención.

El 3D se obtiene añadiendo capas de plastificado para que una parte de la cubierta tenga cierto relieve.

El veredicto

Te decimos lo de siempre: no existe un acabado que siempre funcione, tienes que valorar el tipo de libro que tienes entre manos.

Por ejemplo: la tapa dura en un libro de texto es una idea malísima porque los niños tienen que llevar esos libros en su mochila y no interesa que pesen.

Pero en un álbum infantil, la tapa dura es casi obligatoria porque la percepción de ese tipo de libros baja muchísimo si son en tapa blanda.

Luego, claro, está el presupuesto.

La tapa dura es muy cara, sobre todo en tirajes cortos (por debajo de 500 ejemplares).

Y como siempre, claro, los gustos personales.

Encuadernación: ¿pegado o cosido?

La encuadernación puede ser pegada o cosida en cartoné (tapa dura) o en rústica (tapa blanda). También existen otras posibilidades como el Wire-O (canutillo) o la grapa.

Pegado

Es el tipo de encuadernación que más se ha desarrollado en los últimos años, en paralelo con las tecnologías de impresión, y en la misma línea de abaratar y acelerar la producción de libros en tirajes cortísimos. Consiste en pegar todas las hojas con cola al interior del lomo del libro. Se distingue a simple vista porque cuando se mira el libro de canto sus páginas no se dividen en cuadernillos.

Quiero publicar mi libro

El primer miedo que tienen todos los autores con el pegado es si se va a romper su libro. Hoy en día, y con pegados como el PUR o el EVA, eso es prácticamente imposible. Por su precio, por su plazo y por su acabado, el encuadernado pegado suele ser la mejor opción para libros de lectura (novelas, etc.).

En libros gráficos que lleven papel estucado, que tengan pocas páginas o a los que se le vaya a dar un uso más intensivo (por ejemplo manuales) puede ser recomendable plantearse un encuadernado cosido.

Cosido

Es el clásico por excelencia. Consiste en dividir el libro en cuadernillos que se cosen entre sí. Una vez unidas todas las páginas que forman el interior del libro, se pega el conjunto con cola a la cubierta por el reverso del lomo. El cosido es más caro y más lento que el pegado, pero obtiene mejores resultados, sobre todo si hablamos de flexibilidad más que de resistencia. Muy recomendable en libros demasiado finos o demasiado gruesos, en libros con papel estucado (que en general pega peor que el papel offset), o en libros que vayan a tener un uso intensivo (manuales).

CARTULINALASTIFICADAencuadernadospegado cosido 768x576 1 - UNO editorial

Wire-O o canutillo

Aquí se encuaderna el libro engarzándolo en una pieza de plástico en forma de espiral, a través de unos agujeros realizados en uno de los lados de las páginas. Nosotros desaconsejamos este tipo de encuadernación, salvo que no haya más remedio. Por ejemplo no hace mucho realizamos un libro de fotografías en 3D y uno de los requisitos era que el libro se pudiera abrir 180 grados, algo imposible con una encuadernación pegado o cosido. El Wire-O no es más barato que el pegado, contrariamente a lo que pudiera parecer.

Grapa

Otra encuadernación que sólo se debe usar si no queda más remedio (por ejemplo en libros demasiado cortos de 16 o 24 páginas).

¿Necesito ser autónomo para autoeditar mi libro?

Una de las cosas que más preocupan a los autores independientes es el tema fiscal: ¿tengo que pagar impuestos?, ¿tengo que ser autónomo?, ¿puedo emitir facturas? La mejor manera de resolver esta cuestión (ya que cada uno tiene una situación fiscal diferente) es pedir asesoría a un gestor (normalmente no cobran por la primera consulta; o cobran muy poco); visitar las oficinas de emprendedores que suele haber en todas las ciudades de España para recibir asesoramiento; o informarse en las propias oficinas de Hacienda y de la Seguridad Social.

Una solución a este problema son las cooperativas que permiten facturar sin ser autónomo (puedes encontrarlas haciendo una búsqueda en Google del tipo “facturar sin ser autónomo” o similar), de forma totalmente legal, cotizando en la Seguridad Social, pero sin tener que afrontar el coste de las cuotas fijas mensuales.

Suelen tener un coste de inscripción y un depósito de compra de títulos, en principio reembolsable si se solicita la baja. Lo normal es que cobren una comisión sobre tus ingresos facturados (de en torno al 4/7%).

Es importante que conozcas algunos aspectos de esta modalidad de cobro que pueden traerte problemas:

  • No debes sobrepasar al año el salario mínimo interprofesional (9034,20 €)
  • La emisión de facturas no debe ser habitual (todos los meses, con la misma cantidad…)
  • Tienes que presentar tus trimestres de IVA e IRPF en Hacienda, y los resúmenes anuales, además de cualquier otro modelo específico de tu profesión (por ejemplo la declaración recapitulativa de operaciones intracomunitarias).
  • Tienes que hacer las facturas correctamente, con todos sus elementos, y la retención de IRPF correspondiente.

Combustible para cohetes

(cartas sobre autopublicar libros)
Esta es nuestra newsletter, por si te quieres apuntar.

En ella se dicen palabrotas (como Gestapo).

Sale gente sospechosa: panaderos astutos, poetas bajitos, niños publicistas, el hermano de John Wayne.

Hay clientes que discuten con nosotros.

Se producen encuentros imposibles, vergonzosas confesiones de editores en la penúltima copa de la noche, elogios de la vanidad.

Quiero decir que nos lo pasamos bien.

Y no, no vamos a revelarte el secreto para vender miles de libros, ni tampoco la fórmula del elixir de la eterna juventud.

Eso lo tienes al alcance de la mano en cualquier otra newsletter.

Nosotros vamos a enviarte emails contándote cómo funciona realmente esto de PUBLICAR Y AUTOEDITAR UN LIBRO.

Si te interesa, apúntate en este formulario.

Y si no, tan amigos.
Por cierto, nada más suscribirte recibirás de regalo nuestro libro (en su versión ebook): "101 ideas para promocionar tu libro".

Funciona para autores tímidos pero también para los que tienen el corazón de una rockstar.

Está hecho con todo lo que hemos visto, oído y puesto en práctica en estos veinte años que llevamos publicando libros.

Está hecho de tiempo y amor, como casi todo lo que merece la pena.

Tú eliges: lo puedes conseguir gratis aquí (abajo) o lo puedes comprar en Amazon haciendo clic aquí.

Si quieres suscribirte y recibir el ebook:
cross-circle