Lo primero que tienes que tener claro, sobre todo si piensas en llegar más allá de un par de librerías de tu barrio, es que la distribución implica asumir un cierto grado de profesionalización.
Igual que si comercializaras cualquier otro producto.
¿Qué significa profesionalización? Pues por ejemplo poder cobrar (facturar) los beneficios generados por tu libro.
Lo segundo que tienes que tener claro es que una cosa es la distribución (tu libro está disponible y se muestra, se comercializa, el cliente lo descubre en el sitio en el que lo compra) y otra la disponibilidad (tu libro está disponible pero el comprador lo ha descubierto en otro sitio). En un primer momento, cuando no eres conocido, te interesa sobre todo la comercialización. Si ya tienes una cierta demanda para tu firma, empezarás a necesitar más opciones de disponibilidad.
Lo tercero: la oferta es muy grande. Las librerías reciben cada semana en torno a 700 novedades.
Los libreros sobre todo quieren vender. Si ven que un libro tiene venta, lo querrán y no les importará que sea autoeditado.
Las grandes cadenas de librerías suelen ser hostiles a la autoedición, porque lo deciden todo desde sus centrales de compra y porque están en las sinergias de la edición convencional.
Cuarto: la distribución convencional, tal y como tú la entiendes (una empresa que lleva ejemplares de tu libro a un montón de puntos de venta por todo el país para que los tengan expuestos en los escaparates, las mesas y las estanterías), no la vas a tener nunca. Eso solo lo tendrás si publicas con una editorial convencional de primera línea.
Quinto: las plataformas de autoedición (papel y/o ebook) de internet son muy accesibles (ponen a la venta todo lo que les llega, no discriminan) pero la competencia es muy alta. Estar en ellas no es garantía de venta. De hecho, si no promocionas, probablemente no venderás ni un solo ejemplar.
Vamos a ver todos estos puntos despacio.
La distribución directa es la venta sin intermediarios entre el autor y el lector. Se lleva a cabo en presentaciones, firmas de ejemplares, cuentacuentos, conferencias, cursos, charlas, mercadillos…

Suele estar indicada para libros de ámbito local, libros profesionales, o libros de temática muy definida.
Por ejemplo, una novela histórica en un mercadillo medieval; un libro sobre la historia de Playmobil en una convención de coleccionistas del juguete; un libro sobre modelos antiguos de SEAT en una concentración de aficionados a los coches de época…
Las ventajas son evidentes:
Pero también tiene algunos inconvenientes:
Muchas veces la mejor manera de coger el toro de la distribución por los cuernos es hacerla tú mismo. En un mundo ideal, tu libro estaría en todas las librerías del mundo, a poder ser en el escaparate, y a la venta indefinidamente. Pero lo cierto es que las tiendas reciben cientos de novedades todas las semanas, los canales de distribución están saturados por la enorme cantidad de oferta, y las librerías apenas dan abasto para organizar su espacio físico.

¿Cómo hacer frente a una situación así?
Pues como siempre: con trabajo, perseverancia y sentido común. No hay atajos ni fórmulas mágicas.
La distribución directa en librerías, bien planteada, puede ser una importante fuente de ingresos y de promoción. Tiene la ventaja de que eliminas a un intermediario (el distribuidor) y consigues a un poderoso aliado (el librero) a la hora de vender y dar visibilidad a tu libro.
Por contra, conlleva una buena cantidad de trabajo (contactos, entregas de stock, actos promocionales específicos) y requiere de cierta organización (albaranes, liquidaciones).
Lo primero que tienes que tener claro es que la librería no va a querer vender tu libro porque le mandes un email. De hecho, probablemente ni lo abran (reciben miles como el tuyo).
Ni siquiera las distribuidoras con años de relación comercial confían en ese tipo de canales para comercializar sus libros. Más bien las librerías reciben la visita de representantes de las editoriales grandes o de las distribuidoras que les informan in situ de sus últimos lanzamientos, reediciones, nuevas colecciones, apuestas estacionales (Navidad, verano), y les proponen campañas de marketing (por ejemplo, un escaparate o mesa con libros sobre el Mundial de Fútbol coincidiendo con la celebración del evento) en función del tipo de librería: generalista, infantil, indie, etc.
O conocen muy bien a su clientela y buscan entre los catálogos de las editoriales los libros que piensan que podrían funcionar bien en su tienda.
Con las mismas, pueden recibir la visita de autores independientes o editoriales pequeñas con propuestas. Lo normal es que les reciban y escuchen y, si les parece que eso va a tener venta, accedan a comercializarlo en su librería.
Para animarte:
Para que entiendas el proceso
Cómo hacer frente al goteo de pedidos
Una vez edites tu libro te encontrarás con librerías que lo piden porque uno de sus clientes se lo ha pedido a ellos. Es importante señalar que en este caso la librería no ha hecho ningún tipo de labor prescriptora, es decir, que ese cliente ha encontrado tu libro porque se lo ha recomendado alguien, lo ha visto en internet o en los medios de comunicación, etc.
Aquí te enfrentarás a dos problemas:
Algunas editoriales de autoedición dan servicios orientados a cubrir la demanda de estos pedidos, a cambio de un porcentaje sustancial de la venta.
Otras, cuando reciben el pedido, lo derivan directamente al autor para que haga la venta de su propio stock y solo pague la comisión del librero.
Tendrás que decidir qué opción te interesa más, y cuánto estás dispuesto a pagar por esos servicios de gestión.
Si lo gestionas directamente con la librería puedes optar por asumir el envío a cambio de que ellos reciban una comisión menor (por ejemplo, el 20% en vez del 30%, que es lo habitual).
Hoy en día existen sistemas de impresión bajo demanda que sirven el ejemplar en la librería. Algunos van directamente desde las imprentas, otros a través de distribuidora… Normalmente se paga una comisión al autor de en torno al 25%, aunque depende del proveedor, pero te ahorras la impresión y el porte, así que puede resultar una opción interesante. Hablaremos de ella más adelante.
Algunos consejos:

¿Se puede distribuir en las grandes cadenas de librerías?
Las grandes cadenas de librerías en España son huesos duros de roer para el autor independiente. Casa del Libro, Fnac, El Corte Inglés… suelen trabajar directamente con distribuidoras y no son receptivas en sus tiendas físicas a obras de autores autopublicados.
Hay algunas excepciones. Por ejemplo, El Corte Inglés, aunque trabaja con su central de compras en Madrid, tiene cierta flexibilidad a nivel local para aceptar libros independientes. Casa del Libro no suele contemplar esa posibilidad, ni siquiera a nivel local.
Como siempre, si tu libro consigue una promoción y un nivel de ventas significativo, puede que te lleves alguna sorpresa.
No nos cansaremos de repetirlo, pero los libreros sobre todo quieren vender. Si hay venta, lo demás se apaña rápidamente…
Conseguir una distribuidora que centralice la comercialización del libro en un gran número de librerías es el sueño de muchos autores independientes, pero ¿está realmente a tu alcance?
Pues más bien no.
Las distribuidoras no quieren autoedición y su cliente ideal son las editoriales, en parte porque estas les garantizan una cierta selección a la hora de elegir lo que publican (que haya un tercero financiando el libro es una manera de garantizar su valor comercial), en parte porque les resulta mucho más rentable (en términos de gestión) trabajar con un proveedor que les facilite 100 títulos que con 100 autores independientes que les entreguen un libro cada uno.
También pasa que existe una sobreoferta de libros que les permite rechazar pero que, al mismo tiempo, les obliga a afinar mucho en sus criterios de selección para no terminar enterrados en una montaña de novedades con pocas ventas.
Por último, el modelo de editorial-distribuidora-librería es donde las editoriales tradicionales se la juegan, es su territorio, la cesta en la que ponen casi todos los huevos. Es decir, que meterse ahí es competir con los más grandes, pero en su terreno. Incluso a las editoriales convencionales pequeñas y medianas les cuesta conseguir distribución.
Pero, ¿realmente te interesa una distribuidora?
Pues volvemos a lo de siempre, en un mundo ideal, en el que tu libro estuviera en los mejores sitios de la librería indefinidamente, sí. Pero lo más probable, si es que consigues una, es que la obra llegue a unos cuantos puntos de venta, esté medio escondida en una estantería, y a la semana la devuelvan y desaparezca para siempre del circuito.
O lo que es aún peor, que la distribuidora solo mande ejemplares a la zona de influencia del autor y al final termine llevándose el 60% de las ventas en librerías en las que fácilmente podría haber distribuido el autor su libro de forma directa, ahorrándose así comisiones.
El tercer supuesto es que el libro nunca salga del almacén de la distribuidora, salvo que una librería lo pida, lo que nos lleva al territorio de la disponibilidad ya que la distribuidora no está aportando ningún valor comercial.
Otro asunto no menor es que ese tipo de distribución obliga a realizar una inversión considerable en impresión de ejemplares, si es que se quiere cubrir decentemente un territorio amplio, lo que puede acabar en desastre si las librerías empiezan a devolver ejemplares (la media de devoluciones en España está en torno al 40%).
Cómo funcionan
Lo normal es que las distribuidoras cubran zonas geográficas más o menos amplias. Luego hay algunas especializadas en géneros (por ejemplo, libro católico), en tipos de librería (por ejemplo, aeropuertos o estaciones), en modelos de negocio (por ejemplo, exportación a Latinoamérica), etc.

También existen distribuidoras que centralizan la comercialización, gestionando la venta a través de las distribuidoras regionales. Y otras que lo hacen trabajando directamente con una serie de grandes librerías, es decir, en vez de buscar muchos puntos de venta trabajan directamente con unos pocos (los que más venden).
Suelen cobrar entre el 50 y el 60% del PVP del libro, incluyendo en sus honorarios la comisión de la librería. Y suelen pagar a 3 o 4 meses, aunque informen de las ventas y las facturen mensualmente. Lo normal es que pidan la exclusividad en la venta del libro, al menos en su zona de influencia.
El porte de los libros a sus almacenes lo pagas tú. Y ellos pagan los portes a librerías, otras distribuidoras, etc. Uno de los baremos de calidad de una distribuidora es lo que tarda en servir un pedido a una librería. Si escuchas a los libreros, les oirás hablar de lo que tarda en servir un libro tal o cual distribuidora… Y es normal que les preocupe, al librero le va la venta en ello.
¿Cómo encontrar una distribuidora para tu libro?
Decide qué tipo de distribuidora quieres para tu libro, una regional, una especializada, etc. Sé honesto con tu proyecto, ponte en el lugar del distribuidor e imagina cómo te convencería un autor para que movieras su libro.
Una buena manera de encontrar la distribuidora ideal para tu libro es mirar la que trabaja con una editorial que edite cosas similares a las tuyas. Normalmente las editoriales suelen tener en su web la lista de distribuidoras que sirven sus libros, ordenadas por territorios. También puedes preguntar a tu librera/o de cabecera por las distribuidoras. Te dará una información impagable.
A la hora de establecer contacto con la distribuidora redacta un email breve pero que deje clara tu propuesta y sobre todo tus argumentos de venta. Los distribuidores son gente ocupada y tienes que intentar captar su atención. Incluye en el email la cubierta y ofrécele el envío de algún ejemplar, si quieren ver tus libros.
Ten muy en cuenta la gestión comercial de la distribuidora. Hay muchas que son prácticamente empresas de logística, que se dedican a mover los libros pero no los comercializan. Otras, sin embargo, cuentan con equipos de comerciales que recorren las librerías, establecen contactos con los libreros y les ofrecen su catálogo de forma personalizada.
Tendrás que ser capaz de facturar los libros de forma profesional (desde un autónomo, desde una empresa). Directamente rechazarán tu propuesta si ni siquiera tienes ese aspecto cubierto.
A veces el camino de la distribución de tu libro no pasa por los canales comerciales normales. Nos explicamos: si has hecho un libro dirigido a un perfil de lector que compra en otro tipo de tiendas, por qué no hablas con los distribuidores de los productos de esas tiendas.
Un ejemplo: una vez tuvimos una cliente que había hecho un libro sobre productos supuestamente tóxicos que se les dan a los bebés sin saberlo. El libro ofrecía alternativas a esos productos y casi todas esas alternativas eran productos de herbolario. Le propusimos una cosa: hablar con los distribuidores de esos productos que recomendaba en su libro.
Otro ejemplo: un libro de rutas para hacer en bicicleta de montaña puede tener más sentido en tiendas de bicicletas y accesorios.
Un libro sobre puros en un estanco.
Etc.
No siempre las librerías son el mejor sitio para encontrar a tus lectores…
La oferta para vender un libro a través de internet es tan amplia que casi marea, pero en realidad todo gira en torno a tres preguntas básicas:
Con estas premisas vamos a ir analizando las principales opciones que hoy existen en el mercado.
En papel solo tendrás acceso a los grandes vendedores en régimen de impresión bajo demanda, aquellos que la tengan (es raro, aunque no imposible, que acepten vender tu stock impreso, pero para ello necesitarás trabajar con una distribuidora). En España eso sucede principalmente con Amazon (KDP), que permite subir los PDF de imprenta de tu libro y comercializarlo en sus tiendas, en papel, imprimiendo ejemplares según los va vendiendo.
Respondiendo a las preguntas que planteábamos antes:
Amazon sí tiene compradores, y muchos;
Amazon sí tiene mecanismos objetivos para promocionar tu libro según la relevancia;
Amazon sí es razonablemente eficiente en la gestión de cobros, envíos, informes, pagos, etc.
¿Lo malo?
Hay más de un millón de libros solo en Amazon.es y te costará mucho hacerte un hueco.
Si quieres vender tu stock puedes hacerlo directamente desde tu sitio web (regalando por ejemplo los gastos de envío), o a través de una librería pequeña que tenga tienda online.
En el primer caso tendrás una tienda con pocos compradores, máxima relevancia, y máximo control en la gestión (la haces tú mismo).
En el segundo caso, dependerá de la librería, pero lo normal es que no tenga muchos compradores en línea ni mecanismos objetivos de relevancia.
También puedes usar los servicios de plataformas como Bubok o Lulu, que venden el libro en impresión bajo demanda, pero no esperes grandes cifras, ya que estas webs no son propiamente librerías sino portales de autoedición, es decir, no tienen compradores porque no se perciben como librerías.
Por último, existen proveedores de servicios de papel bajo demanda que trabajan a través de las webs de librerías conocidas, como Casa del Libro, Carrefour o Agapea, entre otras. Aquí el problema suele ser que el distribuidor opera a través de una especie de tienda incrustada en la web de la librería, que sirve el libro directamente. Eso penaliza la compra porque el lector no está adquiriendo el libro directamente en la librería de rigor, sino a través de un tercero. Además, esas ventas no suelen contar a la hora de aumentar la relevancia del libro y permitir que se muestre. Es decir, que facilitan la disponibilidad pero no promocionan ni comercializan, ni sirven para que una editorial tradicional pueda acreditar que vendes y se interese por publicar tus libros.
En ebook la cosa cambia y las posibilidades se multiplican. Son muchas librerías las que deciden poner en línea una tienda de ebooks, pero muy pocas las que realmente consiguen su objetivo: vender.
En los últimos años el modelo que se había impuesto era el inventado por Amazon: una librería online asociada a un reader o lector de ebooks (Kindle) muy barato y fácil de adquirir. Apuestas parecidas hicieron la Casa del libro (Tagus), Sony (Sony reader) y también Kobo y Barnes & Noble (Nook), cuya presencia en España es poco significativa.
Sin embargo, últimamente parece que los reader están cediendo terreno a los smartphones, lo que está derivando en una especie de sistema multiplataforma que viene a ser algo así como «lee el libro donde quieras»: en tu PC, en tu Apple, en tu smartphone, en tu tablet, etc., o en nuestro reader. Casi todos los grandes trabajan ya en esta línea, y hay modelos de negocio, como Lektu, que vende ebooks de una manera sencilla y rápida, para todos los readers (esa es la novedad) y en todos los formatos.
El rey es Amazon
Su cuota de mercado en ebooks se estima que es superior al 80%, probablemente más en España (no hay cifras), seguida por Apple (en torno al 10%) que ha sabido rentabilizar muy bien su liderazgo en plataformas de contenidos (libros, música, películas…). El resto tiene cuotas de mercado muy bajas.
Es decir: los lectores los tiene principalmente Amazon, que a su vez es el que propone el sistema de promoción más accesible para autores independientes (una meritocracia de ventas y valoraciones), y una gestión eficaz y solvente de los informes, pagos, etc.
Los demás, en el mejor de los casos, cuentan con un sistema mixto de relevancia (deciden a dedo los destacados, aunque están abiertos a sugerencias como Apple), y muchas veces tienen sistemas de gestión que convierten la experiencia del autor en un auténtico infierno.
Por último, existen sitios como Smashwords, una suerte de mayorista de distribución de ebooks. Aquí el autor sube a su plataforma el libro en Word, ellos lo convierten, a su costa, en un ebook listo para los principales formatos, y lo distribuyen en un montón de tiendas de ebooks y en la suya propia a cambio de una comisión sobre las ventas. Tiene la ventaja de que centralizas toda tu distribución en un solo proveedor, no teniendo que repetir procesos cada vez que quieras cambiar precios, introducir modificaciones, etc. Por el contrario, es un servicio totalmente orientado al mercado anglosajón (es decir, no tiene a tus lectores) y encima no distribuye en Kindle que, como ya hemos dicho antes, es el principal vendedor de ebooks del mundo.
Otra opción, complementaria a estas plataformas, es tener tu propia tienda de ebooks asociada a tu página web para vender desde allí, con las mismas ventajas e inconvenientes que señalábamos al hablar de tu tienda en internet para el libro en papel. Hay aplicaciones que te permiten hacer eso fácilmente.
Volveremos sobre todo esto más adelante.
A la hora de planificar la distribución y venta de un libro en internet surge inevitablemente una duda: si el éxito de la venta depende de la capacidad de promocionar el libro, si buena parte de la promoción se basa en la relevancia que el libro puede alcanzar en los motores de recomendación de las tiendas, si esa relevancia depende de la interacción de los lectores (opiniones, ventas), qué interesa más: ¿estar en varias tiendas o concentrarlo todo en una para conseguir que toda esa interacción esté focalizada en un punto de venta y sus efectos sean más poderosos?
La respuesta es compleja.
Los autores independientes norteamericanos aseguran que el 90% de sus ventas se concentran en Kindle de Amazon. Pero por muy rotundo que parezca ese dato, hay una réplica igual de contundente: por qué renunciar al otro 10%.
Normalmente los autores que empiezan suelen hacerlo en Amazon porque es la más accesible, la que más compradores tiene y la que les ofrece las mayores posibilidades con la mínima inversión de tiempo.
Pero a medida que crezcas como autor te interesará plantearte otras opciones: porque hay lectores que te lo piden (no todo el mundo compra en Amazon), porque quieres probar otros mercados (por ejemplo, el de hispanohablantes de EEUU a través de uno de los competidores de Amazon allí: Nook), porque tu ebook es muy barato y en otras plataformas obtienes mejores regalías (por ejemplo, Apple paga siempre un 70% aunque tu ebook valga 0,99 €), por cuestiones de formato.
La distribución en papel bajo demanda o PoD (print on demand) es el sistema que permite imprimir los libros de uno en uno según se van vendiendo. Está directamente relacionado con los avances de la imprenta digital (antes era inviable en costes y en plazos), y cada vez se encuentra más presente en la cadena comercial del libro.
Ventajas
Desventajas
El PoD ha ido evolucionando desde sus primeros momentos y está en constante crecimiento. Hoy por hoy se desarrolla principalmente a través de tres vías:
Librerías online que lo proveen directamente, por sus medios, como Amazon, Lulu, Ingram…
Empresas que lo ofrecen a través de una red de librerías online y tiendas físicas.
Empresas que lo ofrecen a través de distribuidoras convencionales.
Amazon ofrece este servicio a través de KDP (Kindle Direct Program).
Ya hemos señalado anteriormente las ventajas de usar Amazon. Para el autor español es además una opción natural, ya que se encuentra totalmente implantada en nuestro país, liderando las ventas online en papel y en ebook, y también opera en Latinoamérica, aunque solo en México y en Brasil directamente; en el resto de países lo hace desde Amazon.com (vendiendo en dólares y con gasto de envío internacional).
Cualquiera puede utilizarlo, aunque para ello necesitarás crear una cuenta y realizar algunos trámites relacionados con los impuestos.
Con esto resuelto, puedes colgar tu libro. Se te solicitarán una serie de metadatos (rellénalos todos), un ISBN (es obligatorio), y los archivos de impresión del libro, básicamente los mismos que te pediría una imprenta (dos PDF en alta, con sus marcas, etc.), que el profesional que te haya maquetado el libro debería poder entregarte sin problema.

El libro estará a la venta en Amazon.com, Amazon.co.uk y Amazon Europe (las tiendas europeas de Amazon, incluida la española Amazon.es), sin que el comprador distinga ese libro de uno que haya en stock de cualquier editorial. Existe también un servicio que llaman Expanded Distribution, que permite ventas a librerías, bibliotecas, instituciones académicas, etc., pero solo en Estados Unidos.
Además, podrás comprar ejemplares sueltos de tu libro a través de su web a un precio especial aunque, probablemente, si necesitas imprimir cierto número te compensará más buscar una imprenta en tu país.
Amazon establece un precio de fabricación para tu libro y cobra una comisión sobre el total del PVP, dependiendo del canal de venta, que suele ser del 40%. El resto es tu royalty.
Un ejemplo: imaginemos que tu libro tiene un coste de fabricación de 2 € y le pones un precio de venta de 10 €. La cosa quedaría así: Amazon cobraría los 2 € del coste de fabricación más los 4 € de su comisión, es decir, 6 €. Y a ti te pagaría 4 €, es decir, el 40% del PVP.
Pero ese mismo libro, si le pones un precio de 20 €, sigue teniendo el mismo coste de fabricación (2 €), Amazon se lleva el 40% del precio (ahora 8 €) y a ti te paga el resto (10 €) es decir, el 50% del royalty.
Desde tu cuenta de KDP podrás controlar las ventas y generar todo tipo de informes. Los pagos se realizan periódicamente, pero puedes establecer por ejemplo pagos únicos anuales.
KDP ofrece la posibilidad de usar tu ISBN de autor-editor, pero si has comprado uno de editorial (si lo has contratado a través de una editorial de autoedición) puede ser que te ponga problemas porque entienda que estás puenteando a la editorial.
También puedes usar uno gratuito, emitido por ellos, pero solo podrás usarlo para vender a través de Amazon y sus filiales.
Amazon imprime libros en tamaños más o menos equiparables a nuestros A5, A5 ampliado y A4 (14,8×21 cm, 17×24 cm y 21×29,7 cm, respectivamente), en papeles blanco o ahuesado de 80/90 gramos, con cubiertas impresas en color en cartulina de en torno a 250 gramos plastificadas brillo o mate o en tapa dura, con encuadernado pegado, y con interiores en B/N o en color.
La gran ventaja de Amazon sobre todos los demás servicios de PoD es la tienda. Si el libro tiene relevancia, si vende, si tiene opiniones en línea, irá ocupando automáticamente espacios promocionales mejores, lo que traerá nuevas ventas y nuevos lectores.
Hay empresas (normalmente imprentas) que se han puesto el traje de distribuidor y ofrecen sus servicios de impresión bajo demanda a través de webs de librerías, en redes de tiendas físicas (como CEGAL) o en plataformas creadas por ellos mismos… A veces operan en un solo país, a veces en una red internacional, gracias a alianzas con imprentas de terceros países.
Sus servicios están principalmente orientados a editoriales y normalmente no los ofrecen a particulares, pero puedes intentar contratarlos a través de una editorial de autoedición.
Suelen ofrecer algo más de variedad en los formatos disponibles (por ejemplo, solapas) y pagan un royalty que ronda el 25% del PVP. Dependiendo del precio que tenga el libro pueden decidir no comercializarlo en PoD porque no les compense el coste de fabricación.
En general, estos servicios están más relacionados con la disponibilidad que con la distribución porque no aportan valor en términos de promoción, no ayudan a descubrir el libro ni lo comercializan: solo lo sirven a aquellos lectores que lo piden porque lo han descubierto por otros medios.
Las distribuidoras tradicionales se han subido al carro del PoD y están estableciendo alianzas con imprentas digitales para ofrecerlo en sus catálogos y a través de su extensa red de librerías físicas (en España hay unas 4.000).
Este canal tiene la ventaja de que es el más natural para los libreros. En el caso anterior (PoD a través de imprentas), puede pasar que el librero no encuentre al proveedor PoD del libro o renuncie a pedírselo porque nunca ha trabajado con él. Pero aquí el proveedor del libro es su distribuidora habitual, la misma que todas las semanas le trae los ejemplares de Muñoz Molina o Almudena Grandes.
Aunque es probablemente la mejor manera de tener disponibilidad en casi la totalidad de las librerías físicas de España, no aporta visibilidad (el libro solo se sirve bajo pedido y siempre que sea en firme).
El royalty ronda también el 25% del precio de venta, y es un servicio orientado sobre todo a mayoristas, pero puedes intentar contratarlo a través de editoriales de autoedición.
Como ya te hemos contado en apartados anteriores, el ebook ha sido uno de los grandes protagonistas de la revolución de la última década en el mundo de la autoedición. Piensa que estamos hablando de una tecnología que permite, a un coste muy bajo, cercano a cero, vender de forma instantánea y en todo el mundo copias ilimitadas de un libro y, prácticamente, sin intermediarios entre el autor y el lector.
Por supuesto, la cosa necesitó pulirse un poco: con los dispositivos de tinta digital que permitían una lectura sin molestias, con los formatos responsivos capaces de adaptarse al tamaño de la pantalla (epub y mobi, principalmente), con las tiendas especializadas orientadas a organizar la oferta y crear un sistema de sugerencias…
A pesar de la enorme competencia (Amazon tiene millones de ebooks en sus distintas tiendas nacionales), sigue siendo una de las opciones más interesantes para un autor que quiera conquistar el Olimpo de los superventas.

Obviamente, no funciona igual para todo. Destaca sobre todo en literatura de género (como romántica, negra, etc.), en el mundo de las pequeñas guías (cómo hacerte un huerto en tu casa, cómo aprender a meditar), en los libros ultra especializados (por ejemplo, un manual de programación que solo les interesa a mil profesionales en el mundo) y en el ámbito de la autoayuda.
Y no termina de despuntar en los libros clásicos (que la gente prefiere tener en papel en su casa), ni en la literatura infantil o juvenil.
Otro aspecto importante del ebook es el abandono al que lo han condenado desde el principio las editoriales convencionales: no produciendo sus libros en formato ebook, o haciéndolo más tarde que sus versiones en papel, o vendiendo al ebook a un precio totalmente desorbitado. Lo cierto es que eso (que hacen para proteger su negocio más lucrativo: el papel y su comercialización en miles de librerías físicas) no ha servido de mucho. El ebook sigue creciendo cada vez más, y el espacio dejado por las editoriales ha sido ocupado por miles de autores independientes que han terminado por llevarse una parte importante del pastel de las ventas. Os recordamos que 40 de los 100 libros más vendidos en Amazon cada semana son autoeditados.
El ebook es fácil de almacenar y de vender (es un archivo digital), y eso ha propiciado la aparición de infinidad de tiendas, pero el líder absoluto es Amazon, que tiene una posición prácticamente de monopolio con más del 80% de las ventas (y creciendo).
Le sigue, de lejos, Apple, con una cuota estimada cercana al 10%, obtenida gracias a su liderazgo en la venta de smartphones y tablets, y a la comunidad de compradores creada alrededor de su iTunes.
Y ya, con cuotas muy modestas, encontramos plataformas como Tagus (liderada por Casa del Libro), Nook (casi inexistente en España) o Google (que solo se tiene en cuenta porque es Google).
Vamos a ver a grandes rasgos cómo funcionan las principales plataformas. Recuerda que las condiciones de cada una van cambiando, así que conviene que las revises despacio en sus webs antes de tomar una decisión.
KDP es una plataforma de autoedición que permite poner un ebook a la venta a través de las tiendas de Amazon, prácticamente en todo el mundo.
El proceso es sencillo: creas una cuenta, rellenas una serie de metadatos, subes los ficheros de tu ebook (portada e interior) directamente en el formato usado por Amazon (epub) o usas los convertidores que ofrece KDP para obtener un mobi desde otros formatos (no te lo recomendamos).
Al igual que en el caso anterior del PoD, tendrás que realizar una serie de trámites para que puedan pagarte.
Por último, estableces los mercados en los que quieres vender el ebook, el precio y la opción de royalty que deseas, y en unos días tu ebook estará a la venta.
Precio y Royalty
KDP tiene una forma particular de establecer el royalty. A grandes rasgos hay dos opciones: un royalty del 35% y uno del 70%.
El royalty del 35% está disponible para todos aquellos libros que ocupen menos de 3 MB y que tengan un precio entre 0,99 y 215 €.
El royalty del 70% está disponible para todos aquellos libros que tengan un precio entre 2,99 y 9,99 €. Esta modalidad de royalty no está disponible en todos los territorios, pero sí en los principales (casi toda Europa occidental, Australia, Brasil, India, Japón, México, Estados Unidos, etc.), y tiene lo que KDP llama «gasto de envío», una especie de tasa según el peso del archivo, que es aproximadamente de 0,12 € por MB (depende del país). Aparte te obliga a aceptar ciertas promociones de Amazon, como la función de préstamo, que permite a un lector «dejarle» su ebook a otro durante un tiempo determinado para que lo lea, sin que el autor reciba ningún tipo de remuneración por ello.
Algunos consejos
KDP Select
KDP Select es un programa promocional que implica darle a Amazon la exclusividad para vender el ebook durante 90 días.
Permite incluir el ebook en Kindle Unlimited, un programa de lectura en tarifa plana por suscripción (como Spotify), del que recibirás un royalty proporcional al uso que se haga de tu libro (algunos autores aseguran que supone en torno al 35% de sus ingresos totales en Amazon).
Permite estar en la biblioteca de préstamos de Kindle, un programa especial para usuarios de Amazon Prime, que les brinda la posibilidad de tomar un libro prestado al mes.
Permite usar Kindle Countdown Deals. Aunque está disponible para todos, solo lo verán los usuarios de Amazon.com y Amazon.co.uk. Es un sistema de descuento con cuenta atrás para animar a la compra, con su propia lista de tops, etc.
Permite usar la promoción de libros gratuitos. Consiste en la posibilidad de regalar tu libro durante cinco días para animar la promoción. Es importante que tengas en cuenta que las descargas gratuitas por esta vía no influyen en las ventas a la hora de posicionar tu libro, salvo en las listas top de libros gratuitos, lógicamente.
Kindle Matchbook: Se trata de una herramienta promocional que ofrece un precio especial en el ebook a clientes que hayan comprado la versión impresa del libro: 2,99, 1,99, 0,99, gratis. En todo caso tiene que ser un mínimo de un 50% más barato que el precio de lista del ebook. El royalty aquí es el seleccionado originalmente para el precio de lista, aunque se aplica al precio con descuento. Solo está disponible para libros a la venta en papel en Amazon.com.
Kindle Flash: Se trata de un sistema que ofrece ebooks con descuentos importantes (de hasta el 80%) pero solo durante 24 horas. Está disponible para títulos seleccionados por KDP.
Preventa: Permite que los usuarios compren tu ebook hasta 90 días antes de la fecha de lanzamiento. Las preventas sí cuentan en la clasificación de las ventas.
Apple, a través de iBooks (iTunes), cuenta con una plataforma dirigida a autores y editores que permite distribuir ebooks (gratis o a la venta) en hasta 51 países.
iTunes era originalmente un programa que permitía gestionar el iPod de Apple (un reproductor de MP3) y comprar música en línea. Hoy es una aplicación usada por todos los dispositivos de Apple (Mac, iPad, iPhone, etc.) que vende en línea música, películas, series, libros, etc.
Aunque no alcanza ni de lejos a KDP de Amazon (se estima que tiene un 10% de la cuota de mercado frente al 80% de Amazon), es probablemente el segundo vendedor mundial de ebooks, y además da servicio a los usuarios de dispositivos líderes en su sector, como son el iPhone y el iPad. Por contra, tiene la desventaja de que para acceder a él tienes que descargar una aplicación, y que su compatibilidad con otros dispositivos es limitada (fuera de Apple solo funciona para PC).
Apple solo admite ebooks en formato epub y el nativo de Apple (i.books).
Cuenta con herramientas, como iBooks Author, que permiten fabricar ebooks enriquecidos con contenido multimedia de una manera sencilla (ideal para libros de texto, recetas, etc.), pero solo puedes distribuirlos en iTunes, no puedes exportar el trabajo para aprovecharlo en otros portales.
Cómo funciona: El proceso es bastante farragoso, la verdad, y necesitarás un Mac para poder subir los libros.
Lo primero que tienes que haces es descargar la aplicación de iTunes y crear una cuenta. Luego accedes a la tienda de ebooks y te das de alta en «vende tus libros», lo que te dará acceso a una cuenta de vendedor. Igual que en KDP, necesitarás un número de identificación fiscal estadounidense, salvo que renuncies a vender y solo ofrezcas tus libros gratis.
iTunes no requiere ISBN para vender los ebooks, aunque lo recomienda.
Igual que en KDP, tienes que rellenar una serie de metadatos, subir el ebook (para ello necesitarás un programa llamado iTunes Producer, que solo funciona en dispositivos Apple), la portada, y algún tipo de contenido de muestra para que los compradores puedan ver el libro antes de comprarlo.
Precio y royalty
Apple permite poner al ebook el precio que quieras entre 0 y 39,99 dólares, pero tiene algunos condicionantes relacionados con el territorio de venta y la divisa.
Apple paga normalmente un royalty del 70% del precio del ebook. El porcentaje puede variar si lo vendes por ejemplo a través de tu web.
Algunos consejos:
-Apple entrega al autor códigos por cada libro que tengas disponible en iBooks. Los códigos promocionales se pueden distribuir entre revisores, bloggers y otros contactos de los medios de comunicación para que puedan descargar tu libro de forma gratuita. Úsalos para la promoción del libro.
-Los libros que aparecen en las secciones de libros destacados de iBooks son elegidos por Apple, que no acepta publicidad ni cooperaciones a cambio de un posicionamiento favorable, pero sí sugerencias. Si crees que tu libro tiene la calidad y un sólido plan de marketing escribe a su equipo de ventas para que lo valoren. Conseguirás mucho apoyo si deciden respaldar tu proyecto.
-Construye una buena página de producto: portada que llame la atención con títulos grandes y fáciles de leer, descripción atractiva, etc.
-Consigue valoraciones y ventas para aumentar tu relevancia.
-Usa el programa de afiliación para conseguir ventas a través de tu web, blog o correos: obtendrás mayores comisiones de venta.
A continuación, te ofrecemos un pequeño cara a cara de ambas plataformas para que valores pros y contras:

Tagus es la plataforma de autoedición desarrollada por Casa del Libro, y permite poner tu ebook a la venta en las librerías online de Casa del Libro, El Corte Inglés, Worten, Agapea y CEGAL.
Tiene relevancia porque es la opción de una de las principales cadenas de librerías en España, pero realmente está a años luz de Amazon y Apple en masa crítica de compradores, prestaciones y resultados.
En principio es gratuita, aunque ofrece packs de servicios (desde 29 € a 1800 €) para tramitar, por ejemplo, el ISBN o crear el ebook en formato epub de tu libro.
Cuenta, siguiendo el modelo de Amazon, con un reader asociado, Tagus, aunque da soporte a tablets, otros readers, PC y smartphone.
Contempla herramientas como la compra en un clic, valoraciones, sugerencias en función de tus búsquedas y compras, listas de productos más vendidos (en bruto o por géneros).
Cómo funciona
Como en todas lo primero que tienes que hacer es crear una cuenta en su plataforma. A partir de ahí comienza todo el proceso de subida, que es bastante farragoso a la vez que limitado (en las posibilidades de introducir metadatos).
Acepta ebooks en formato epub, PDF y Word. Las cubiertas se suben aparte en JPG.
Precios y royalty: Tagus paga trimestralmente el 70% de royalty y permiten establecer el precio que tú quieras entre 0 € y 999,99 €.
Google Play es una plataforma de distribución de contenido digital creada por Google, similar a Kindle de Amazon o iBooks de Apple, aunque su relevancia es significativamente menor. Además de libros vende películas, música, etc.
Estas son sus principales características:
Desde mayo de 2015, por problemas de piratería (usuarios que subían masivamente contenidos con copyright), Google Play ha cancelado indefinidamente la posibilidad de nuevas altas, así que de momento es imposible poner libros a la venta en su plataforma salvo que se hable con Google directamente y ellos acepten la propuesta del autor o editorial.
Gumroad es una aplicación que permite a los creadores vender sus contenidos a través de sus propias webs, blogs, etc., obteniendo la máxima rentabilidad. Tiene la ventaja de que conservas tu audiencia en tus propios canales, en lugar de «regalársela» a Amazon o Apple, consigues un royalty mayor por tus ventas (cobran 10 dólares al mes más el 3,5% de la venta más un fijo de 0,3 dólares por venta), tiene un sistema de cobros muy ágil, rápido y eficaz, y es muy sencilla de manejar.
Resulta ideal como complemento a tu distribución en alguna de las tiendas líderes del sector.
Otras opciones similares son: E-junkie o Payhip.
