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Fotos de acabados

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    Cubierta

    Las buenas cubiertas venden libros, eso está claro. Nosotros nos sentimos particularmente orgullosos de esta, que vendió miles de unidades en Amazon.

    Foto de la portada del libro "A través de mis pequeños ojos" de Emilio Ortiz, en su primera edición. Muestra la ilustración en Blanco y Negro de la cara de un perro guía mirando fijamente a cámara.

     

    Pero también nos gustan estas:

    Todas nuestras cubiertas van por defecto en color, en cartulina gráfica de 240 gramos (más dura que la estucada de 300 g.) plastificada en brillo o mate, según el libro y las preferencias del autor. En la foto de abajo: a la izquierda, acabado brillo; a la derecha, mate.

    Foto de la portada de dos libros: uno con el acabado brillo del plastificado y otro con el acabado mate del plastificado. Para apreciar la diferencia entre ambos.

     

    Combinando zonas de acabado mate con zonas de acabado brillo se consiguen las reservas, tan vistosas y espectaculares. También se pueden acompañar de un efecto 3D.

    Foto de la portada de un libro con UVI 3D, es decir, zonas plastificadas en brillo que destacan sobre el fondo, que va plastificado en mate.

    Foto de la portada de otro libro con UVI 3D, es decir, zonas plastificadas en brillo que destacan sobre el fondo, que va plastificado en mate.

     

    Las solapas le dan cuerpo al libro, protegen el plastificado, evitan que la cubierta se combe y ofrecen un espacio destacado para nuevos contenidos. Por contra encarecen la edición.

    Foto de la solapa anterior de un libro, con foto del autor y texto biográfico.

    Foto de un libro con solapas, pero sin textos, decoradas con un motivo vegetal.

     

     

    Algunos libros incluyen una faja promocional para llamar la atención en las estanterías y mesas de la tienda. También se puede imprimir una «falsa» faja en la cubierta para economizar…

    Foto de un libro con una faja promocional roja.

     

     

     

    Encuadernado

    La mayoría de los trabajos que hacemos llevan un encuadernado pegado PUR, pero también podemos coser. Hoy en día los pegados son muy duros y no se rompen, pero el cosido le da un plus de flexibilidad. A la izquierda, libro pegado; a la derecha, libro cosido (se distingue por los pliegos).

    Foto del canto del lomo de dos libros: uno pegado y otro cosido, para apreciar las diferencias.

     

    También podemos grapar o usar Wire-O (algo parecido a la espiral o canutillo) como en la imagen de abajo, para libros que necesitan una apertura de 180 grados.

    Foto de un libro encuadernado Wire-O.

     

     

     

    Tapa dura

    La tapa dura con su acabado a prueba de bombas es el sueño de la mayoría de los autores. El problema es que resulta cara, sobre todo en tirajes por debajo de 200 ejemplares.

    Foto de varios libros con tapa dura al cromo (impresa en color).

     

     

    Hay muchos tipos de tapa dura pero los más utilizados son dos: al cromo,

    Foto de un libro en tapa dura al cromo en color, con lomo cuadrado. La portada es una ilustración de una mujer de espaldas rodeada de naturaleza y criaturas marinas. El libro es "Viajamor", primera parte, de Elena Alonso.

     

    y guaflex.

    Foto de un libro encuadernado con tapa dura guaflex.

    Foto de dos libros encuadernados en tapa dura guaflex: uno con pasta negra y letras doradas; otro con pasta azul celeste y letras negras.

     

     

    A veces se imprime una sobrecubierta o «camisa» para proteger la tapa dura o para darle al libro la oportunidad de tener una portada en color (en el caso del guaflex).

    Foto de un libro en tapa dura al cromo con sobrecubierta.

    Foto del detalle de un libro encuadernado con tapa dura al cromo y sobrecubierta.

     

     

    Pueden llevar lomo recto o curvo.

    Foto del canto (anterior) de varios libros encuadernados en tapa dura para apreciar la diferencia entre lomo redondo y cuadrado.

    Foto del canto (posterior) de varios libros encuadernados en tapa dura para apreciar la diferencia entre lomo redondo y cuadrado.

     

     

    Y guardas impresas o en cartulina de un color.

    Foto de varios libros encuadernados en tapa dura con ejemplos de guardas: impresas en color, impresas en blanco y negro, sin imprimir (en papel rojo).

     

    Y a veces cintas de registro.

    Foto del detalle de dos cintas de registro (amarilla y negra) en un libro abierto encuadernado en tapa dura.

    Foto de un libro en tapa dura al cromo, lomo cuadrado, con dos cintas de registro en amarillo y negro.

     

     

     

    Verjurado

    Una de nuestras debilidades para la cubierta de los libros es el material conocido como verjurado.

    Foto de varios libros con cubierta verjurado en blanco, en crema y totalmente impresa (en rojo, en el ejemplo de la foto).

     

     

    Se pueden conseguir acabados peculiares imprimiendo fotos sobre este material aunque queda especialmente bien con acuarelas por su acabado rugoso y orgánico (como en el libro de la derecha).

    Foto de dos libros con cubierta en verjurado: uno con una foto impresa en la portada y otro con una ilustración.

     

     

    Otras posibilidades interesantes para el verjurado son los estampados…

    Foto de otro ejemplo de libro con cubierta verjurado, con una cenefa en color impresa en la cubierta.

     

    …O las impresiones de un color liso.

    Foto de un libro con cubierta en verjurado impresa totalmente con fondo rojo y letras negras.

     

    El punto débil del verjurado es que al no ir plastificado resulta más vulnerable a cualquier agresión del entorno (agua, polvo…)

    Foto de libro con cubierta en verjurado y portada impresa a dos tintas: negra y roja.

     

    Puede ir en varios colores pero normalmente se usa en crema o blanco.

    Detalle de dos libros con cubierta verjurado: uno en acabado crema y el otro en acabado blanco.

    Foto (detalle) del acabado rugoso de dos cartulinas verjuradas: crema y blanca.

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    Maqueta

    La maqueta del interior marca la diferencia entre un libro que apetece leer y un libro cuya lectura se desecha a las primeras de cambio. Nuestro objetivo es que la maqueta (tipografía, interlineado, márgenes) respire y dé una sensación de espacio.

    Foto del interior de un libro de prosa para apreciar la maquetación.

    Foto del interior de un libro de poesía para apreciar la maquetación.

    Foto del interior de un libro de prosa para apreciar la maquetación.

    Foto del interior de un libro de prosa para apreciar la maquetación.

     

     

    Aunque también sabemos adaptarnos a las circunstancias especiales de ciertos libros y/o de ciertos autores.

    Foto del interior de un libro de prosa con notas para apreciar la maquetación.

    Foto del interior de un libro de aforismos con ilustraciones para apreciar la maquetación.

    Foto del interior de un libro de poesía con fotos para apreciar la maquetación.

    Foto del interior de un libro de prosa con tablas para apreciar la maquetación.

    Foto del interior de un libro de fotografía en Blanco y Negro para apreciar la maquetación.

    Foto del interior de una guía de viajes en color con fotos e ilustraciones, para apreciar la maquetación.

    Foto del interior de un libro de cocina en color con fotos y recuadros, para apreciar la maquetación.

     

    Por supuesto incluimos páginas de respeto, portadilla, página de créditos…

    Foto de la portadilla interior de un libro.

    Foto de la página de créditos de un libro.

    Foto de la dedicatoria de un libro.

    Foto de la hoja de respeto de un libro.

     

    Siempre que podemos intentamos incorporar pequeños detalles, como estas guardas falsas.

    Foto de la "falsa" guarda de un libro impresa en color.

    Foto de dos ejemplos de "falsa" guarda en sendos libros, impresas en blanco y negro.

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    Papel

    Los papeles más habituales son tres: offset blanco (arriba), ahuesado (en medio) y estucado, también llamado cuché o satinado (abajo).

    Foto de tres libros abiertos para apreciar la diferencia entre papel offset blanco, offset ahuesado y estucado mate.

     

    Nuestros libros por defecto van en papel blanco o ahuesado de 90 gramos. En la foto de abajo podéis ver ejemplos de papel blanco (izquierda) y ahuesado (derecha). Nuestro ahuesado es de una tonalidad muy suave, lo que se conoce habitualmente como marfil.

    Foto de dos libros abiertos en papel offset blanco y offset ahuesado.

     

    Por supuesto hay otras opciones. El papel volumen, por ejemplo, se usa en libros de pocas páginas para darle presencia al acabado.

    Foto del interior de un libro impreso en color en papel ahuesado volumen.

    Foto del interior de un libro impreso en papel ahuesado volumen. Es una edición facsímil, manuscrita.

     

    Lo habitual es usar el estucado para reproducir figuras y color (se obtienen mejores acabados) y el papel blanco o ahuesado para texto, pero siempre existe la posibilidad de innovar. En la imagen, la foto en color y el papel ahuesado consiguen un efecto original.

    Foto para ver el acabado de una foto en color impresa sobre papel ahuesado.

     

    Puedes profundizar en los tipos de papel y sus funciones aquí.

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    Color

    Para los libros en color es importante definir bien la calidad que necesitas. Principalmente existen tres: calidad láser fotográfica y calidad inkjet (en imprenta digital, para tirajes cortos, por debajo de 500 ejemplares); y calidad offset (en imprenta offset, para tirajes largos de 500 y 1000 ejemplares en adelante).

    Foto de varios libros abiertos con el interior impreso en color.

     

     

    La máxima calidad posible se obtiene en la imprenta offset pero obliga a imprimir muchos libros para que resulte rentable.

    Foto de libro abierto con el interior impreso en calidad offset.

     

    Si se busca un tiraje corto (de 500 o menos) hay dos calidades disponibles. La calidad láser es la más cara y está indicada para libros gráficos (catálogos, álbumes de fotos, libros de ilustración, etc). El inkjet es ideal para libros textuales que tienen acompañamiento gráfico (libros de texto, manuales, memorias, libros de cocina…). En la foto: calidad inkjet (izquierda) versus calidad láser fotográfica (derecha).

    Foto de dos páginas con fotos impresas en calidad inkjet y láser, para apreciar la diferencia de calidad.

     

    Ampliación para ver más nítidamente las diferencias entre una calidad y otra: inkjet (izquierda), láser fotográfica (derecha).

    Foto de dos páginas con fotos impresas en calidad inkjet y láser, para apreciar la diferencia de calidad.

     

    Otro ejemplo de láser fotográfica versus inkjet. En este caso la calidad láser fotográfica es la de la izquierda (la niña) y la inkjet la de la derecha (el paisaje).

    Foto de dos páginas con fotos impresas en calidad inkjet y láser, para apreciar la diferencia de calidad.

     

    Para el blanco y negro el problema es el mismo: elegir la calidad más adecuada según el tiraje, el presupuesto y el tipo de libro. En la foto un ejemplo de un libro de fotografía en B/N en calidad láser fotográfica.

    Ejemplo del interior de un libro impreso en calidad láser fotográfica blanco y negro.

     

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    Álbum infantil

    Nos encanta hacer álbum infantil y para su edición usamos un formato especial: pocas páginas, tapa dura (aunque también puede ir en tapa blanda), un papel estucado muy grueso, y sobre todo mucho color en calidad fotográfica.

    Foto de varios libros infantiles ilustrados.

     

    En las fotos de abajo, puedes ver en detalle el papel que usamos: un estucado mate de 150/200 gramos (según el tipo de impresión). Así garantizamos el mejor acabado en la impresión.

    Foto del detalle del papel estucado de 150 gramos de un álbum infantil ilustrado.

    Foto del papel estucado de 200 gramos de un libro infantil ilustrado.

     

    Siempre intentamos encuadernar cosido para conseguir la máxima resistencia y flexibilidad pero, si las páginas son muy pocas, es imposible y tenemos que grapar. En la imagen de abajo tienes ejemplos de este acabado:

    Foto de varios libros infantiles encuadernados con grapa (por fuera).

    Foto de un libro infantil encuadernados con grapa (por dentro).

     

    En los tapa dura se pueden imprimir las guardas.

    Varios ejemplos de guardas en libros infantiles.

    Foto de las guardas impresas de un libro infantil.

     

    Por muchos álbumes que hayamos editado, nunca deja de sorprendernos el talento de nuestros autores:

    Foto de la portada de "Yo no quiero ser princesa".

    Ejemplo del interior de un libro infantil ilustrado.

    Ejemplo del interior de un libro infantil ilustrado.

    Foto de la portada de "Hada Esther".

    Ejemplo del interior de un libro infantil ilustrado.

    Foto de la portada de "El pirata aventurero".

    Ejemplo del interior de un libro infantil ilustrado.

    Ejemplo del interior de un libro infantil ilustrado.

     

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    Ebook

    Los ebooks, al igual que la maqueta del interior de los libros, tienen que invitar a la lectura. No vale todo.

    Portada de un libro de prosa en papel y en Kindle.

    Ejemplo del interior de un libro de poesía en distintos soportes: papel, Kindle y smartphone.

    Foto del detalle del ebook Kindle de un libro en prosa.

     

    En algunos casos el desafío es grande. Para los libros de poemas, por ejemplo, tuvimos que inventarnos una manera de resolver el problema de los versos cortados según el tamaño del dispositivo en el que se está reproduciendo el libro.

    Si en su dispositivo electrónico usted lee un verso que empieza más a la izquierda que los demás, eso quiere decir que ese verlo es la continuación del anterior, y que no es un verso nuevo.

    Foto de un poema lleno de encabalgamientos reproducido en un ebook, maquetado con nuestro sistema de sangría para poder distinguirlo.

    Foto de la portadilla interior de un ebook, reproducida en un dispositivo Kindle.