«Entre 1979 y 1983 mi vida estuvo muy ligada a la Sierra de Gata. El sueño de ser arqueólogo me impelió más que cualquier otro anhelo juvenil y recorrí aquella comarca extremeña intentando desentrañar su historia remota…». Así comienza esta obra autobiográfica en la que Miguel García Figuerola narra su peripecia personal para llevar a cabo una tesina de licenciatura, que supusiera el inicio de un futuro profesional vinculado a la universidad.
Salamanca, Cáceres, Suiza y, por supuesto, la Sierra de Gata son los principales escenarios por los que transita el estudiante en su empeño investigador. Pero el relato no se ciñe exclusivamente a su aprendizaje científico: su juventud, y el ansia de vivir acorde con las modas culturales de aquel momento trascendental en la historia de España, interrumpen en varias ocasiones su proyecto.
Un estudiante en la Sierra de Gata (Cáceres) es un libro distinto, que rezuma vida y emociona por su sinceridad. La atracción de la noche, los amores juveniles, el interés por la poesía y el teatro o el devaneo con algunas drogas forman parte del bagaje humano que el autor recuerda e integra en su relato, pues forman parte inseparable del periodo formativo al que alude el título de la obra.
Miguel García Figuerola es licenciado en Geografía e Historia (Universidad de Salamanca, 1980) y en Filología Hispánica (Universidad de Salamanca, 2008). Doctor en Arqueología, por la Universidad de Salamanca, desde 1992, fue profesor en las universidades de Salamanca y León. Desde 2008 hasta su jubilación, en 2024, ejerció como director del Museo del Comercio y la Industria de Salamanca.
