Durante años, me he dedicado a crear series, algunas de ellas, como Médico de familia o Compañeros, acerca de familias que llegaron al corazón de millones de espectadores. Al mismo tiempo que escribía las historias de esas familias bonitas, yo huía de la mía, atravesada de odios, rota. Esta es la historia que me faltaba por contar, la de nuestro fracaso.
Mi madre sufrió durante largos años una neurosis cuyo detonante germinal se sitúa en la Guerra Civil, cuando fusilaron a su padre con un disparo que le voló la cara, y ella misma, con apenas nueve años, fue obligada a presenciar la venganza: la ejecución pública de los responsables. Las réplicas de ese seísmo de horror acabaron por sacudirnos a lo largo de décadas. Aunque de puertas afuera parecíamos una familia normal, la «enfermedad de los nervios» de mamá, su tristeza, nos contaminó a todos.
Escribo sobre la gran historia de amor de mis padres, enamorados desde chiquillos, pero abocados a la infelicidad. Escribo a partir de lo que viví, de lo que olvidé en defensa propia y he logrado restaurar, de los secretos terribles que hoy he averiguado.
En este thriller emocional, soy el policía, también una de las víctimas, y además uno de los culpables.
Manuel Valdivia.
