Tras el descubrimiento de la teleportación cuántica a mediados del siglo XX, la tecnología humana creció a saltos agigantados permitiendo la colonización del Sistema Solar. La empresa andaluza que llevó a cabo el descubrimiento y la industrialización de la tecnología derivada, Solar Innovations (S.I.), explota un monopolio en los desplazamientos interplanetarios, así como un control absolutista y encubierto de los sistemas políticos y de las fuerzas del orden que gobiernan los diversos asentamientos humanos del Sistema Solar.
La nueva religión de La Virtud ha reducido la criminalidad a mínimos irrisorios, y las asociaciones territoriales (lideradas por la Unión Mediterránea) difieren en sus políticas y regímenes de aquellas del siglo XX. El deporte rey es el airball (una mezcla entre balonmano y rugby jugado en una esfera en ausencia de gravedad), y los colonos se sienten fuertemente identificados con sus planetas/asentamientos de origen, dando auge a corrientes nacionalistas desestabilizadoras. Pese a los mercados negros y a algunas perturbadoras informaciones en la red internet cuántica, todo parece seguir un tranquilo y armonioso curso hacia un prometedor futuro… salvo si la maraña de S.I. te atrapa y obliga a adentrarte en sus entrañas.
En Titán, un hombre está destrozado y corroído por la ansiedad y la culpa tras la desaparición de su esposa. Ella trabajaba para la interplanetaria en una investigación confidencial sobre materiales hallados en los trabajos mineros de la colonia. Un buen día, a Antonio le llaman para reconocer el cadáver de su esposa, entregarle un cuantioso cheque y darle el pésame mientras agradecen y alaban el trabajo de su difunta pareja para con el bien común, el avance de la humanidad y la Armonía Global que predica La Virtud. Sin más. Pero él necesita más explicaciones ante el suceso que le ha convertido en un muerto viviente.
Sin mayor meta en la vida que el obtener respuestas, Antonio pronto entenderá que la maraña va más allá de su caso particular, y que su mujer abrió la puerta a un mundo paralelo y, con él, a todas las criaturas que lo habitan y a las diferentes respuestas humanas a la llamada del poder.


Ingeniero aeroespacial nacido en Sevilla (España), Diego ha trabajado para la JAXA, la NASA o la ESA en proyectos desde la Estación Espacial Internacional, misiones científicas o demostradores de entrelazado y comunicaciones cuánticas. Esto último le hizo retomar la escritura y ver cómo la historia se iba formando con retazos de sus vivencias por todo el mundo. Comenzada en 2012, Paralelo es un thriller de ciencia ficción y exploración espacial con un desarrollo similar al de videojuegos como Dead Space o Resident Evil, que bebe de Alien, de Dune o de Asimov; pero también refleja el posible progreso tecnológico y social con la religión de La Virtud, la crisis de valores, o el cambio climático entre otros temas que completan el relato principal: la búsqueda de la desaparecida Clara.
