Todo lo creado respira un pulso sagrado donde la presencia de Dios se revela en silencio. Estos versos invitan a mirar hacia dentro, a dejarnos tocar por la ternura de lo invisible, por ese latido profundo que une el alma con la vida.
Latidos del alma continúa el camino iniciado en Más allá del silencio, ahondando en una búsqueda poética que enlaza lo humano con lo divino, lo tangible con lo eterno. Una voz que nos recuerda que cada emoción, cada respiración y cada gesto de amor son, en realidad, destellos del latido del alma.
Iñaki Erdozáin.
