Xavi Fuster (Jardín), un prometedor e inquieto artista plástico, es incapaz de dominar las sombras y las dudas que a menudo le acompañan. Por las calles de una València y una España convulsas, Xavi Fuster crece, desea y ríe durante las últimas décadas del siglo XX mientras busca aquello que casi ninguno consigue encontrar: un punto de sentido sobre el que construir una vida.
Fragmento:
El padre traía el semblante encendido, eufórico; el hijo parecía algo abatido, pero su gesto era muy similar siempre y era complicado saber si aquello era desánimo o su gesto rutinario de tontuna; el Espíritu Santo salmodiaba con tono castrense y amenazador palabras cargadas con odio y rencor. Eran las siete de la tarde aproximadamente y el padre les dijo exultante y con el brazo levantando al Espíritu Santo: «Escuchad, escuchad», como dando a entender «aquí tenéis lo que os merecéis, maldita panda de cabrones».


Enrique Piquer Sanz nació en el barrio de Ruzafa (València) en 1961. Incierto vuelo es su segunda novela y supone un giro radical en contenido y forma con respecto a Juego de sombras, primer proyecto de envergadura publicado en 2021.
