Luis García Izquierdo es natural de Becedas, población hoy enclavada dentro de la provincia de Ávila, que compartió su historia durante siglos con la del ducado de Béjar, al que perteneció, hasta la extinción de los señoríos.
El autor es observador y estudioso de su tierra, a la que ha dedicado artículos y algún libro, aunque solo este ha visto la luz. Casi todo lo escrito es de inspiración becedana, como es propio de cualquier persona amante de su pueblo y de sus campos.
Luis asegura que, con su osadía, lo que pretende es ayudar a dar valor a una zona de excelencia: su pueblo, su campiña y el resto de los pueblos del valle del Becedillas. Poblaciones todas que se encuentran muy apagadas y a punto de agonizar.
Se trata de una sencilla novela de tintes humorísticos sobre la que el autor afirma convencido: «Me ha resultado muy agradable y provechoso recorrer los caminos junto a don Quijote y Sancho, introduciéndome en sus aventuras y compartiendo la bota del tintorro cuando el gaznate estaba reseco y polvoriento. Y transitar justo por las vías que eran más apropiadas para nosotros. Y, claro, entre camino y camino, un buen trago de vino».


