De entre la abundancia de imágenes captadas y conservadas a lo largo de los años por la mirada atenta de Nicolás, este fotoensayo ofrece una selección cuya resonancia alía imágenes y palabras en torno a un mismo eje: el reconocimiento de las raíces y la contribución de la historia colectiva en la construcción de las identidades personales.
Nicolás Moriano Domínguez (Azabal, 1948) es maestro jubilado, extremeño, padre, marido, amigo y habitante comprometido con el mundo rural. Se mantiene activo como seguidor del buen fútbol, cuidador de su huerto, defensor de los hábitats sostenibles y admirador de la naturaleza, incluida la humana. Como atento observador, desde siempre le atrajeron los medios audiovisuales. En su faceta de lector y escritor, conserva su amor por las palabras.