Este poemario es la memoria hecha palabra: un cofre de emociones y recuerdos que, tras mucho tiempo en silencio, se abre para dejar escapar su voz. En estas páginas laten poemas que buscan rozar el alma, versos dedicados a los hijos, a los padres, a los abuelos, a los amigos… y a la vida misma.
Son poemas tejidos con lo cotidiano, con los pequeños gestos y las grandes ausencias. Hablan de lo sencillo y de lo profundo, de la ternura y de la despedida, del amor en todas sus formas —platónico, romántico, carnal— y también de la herida inevitable del desamor, la pérdida y la melancolía. Porque todo viaje comienza con un primer paso, y termina, inevitablemente, cuando la muerte nos alcanza.
Pero este libro es también un regreso a la raíz: un canto de nostalgia, orgullo y gratitud hacia el pueblo que guarda el origen del autor y lo acompaña en cada latido. Un homenaje a las calles, a las plazas, a las piedras y a los paisajes donde la memoria se hizo vida. En estos versos resuenan los sonidos del aire, el murmullo de los arroyos, la calma de los caminos y la presencia de quienes nos precedieron.
Más que un libro, Cosas que nunca te dije es un viaje íntimo y eterno: un puñado de sentimientos que, al abrirse, se convierten en reflejo de lo vivido y, quizá, también de lo que cada lector guarda en su propio silencio.


José Antonio del Puerto Gómez nació en Los Navalmorales (Toledo) en 1960.
Junto a su familia, y con tan solo cuatro años, se despide de su pueblo, para trasladarse a Madrid, ciudad en la que reside desde entonces.
Es el autor de este poemario con más de trescientos poemas que trazan un recorrido a través de sus emociones, sus miedos y sus anhelos.
En sus versos también habla de su familia, de sus amigos, de amores, desamores y de su tierra.
Su poesía es cotidiana, amable y cercana, aunque en ocasiones se vuelve intensa, desgarradora y cargada de pasión.
