Confesiones de una vida, encuentros inesperados, admiración de instantes olvidados, divagaciones de otros tiempos, el deseo de recuperar la palabra con su poder transformador como lugar fecundo.
Componer la vida. El origen del camino, la protección atenta y esforzada. Los detalles de la memoria de los padres. El poder indulgente de las decisiones. El bagaje que te acompaña El aprendizaje de la razón y de la memoria. La prudencia, la libertad de ir y venir. Remembranzas del pensamiento. La experiencia de los hechos, el destino desgarrado, la pérdida de las costuras que te anclan a la tierra. Las imposiciones que desvanecen tus sueños.
Fragmentos de un párrafo para interpretarlo lentamente. La franqueza de un encuentro placentero. Cruzar fronteras de la moralidad y el desarraigo. Lugares olvidados. La necesidad de hablar de uno mismo, de la memoria de los demás. Privarnos de la extrañeza de la muerte. La madurez desapasionada de la amistad. Fragmentos del abrazo deseado. Fragmentos de un mundo efímero. Fragmentos de la belleza humana. La necesidad de escribir. Envejecer sin lamento.
Félix Miaja de Sárraga.
