Esto son un montón de cartas para ti que hemos ido escribiendo, poco a poco, en estos últimos veinte años. En ellas te contamos cómo funciona realmente esto de publicar y de autoeditar, pero también hablamos de otras cosas, no creas...
Estaba hablando por teléfono con una autora.
Me preguntó: ¿Y eso es imposible?
Y yo le contesté: No, solo es muy difícil.
Y entonces, como en la magdalena de Proust, me vi a mí mismo, en el Broxton, hace más de veinticinco años, escuchando a las tantas de la madrugada, con una copa de coñac en una mano y un cigarrillo liado en la otra, la historia de Doc Savage que contaba siempre mi amigo Alberto.
Alberto es editor y escritor pero eso te lo cuento otro día.
Lo de hoy es lo de Doc Savage.
Doc Savage es un personaje de las revistas pulp de los años 30, una especie de superhéroe antes de los superhéroes. Sin poderes, científico, aventurero, inventor, explorador, médico y con una mente y un cuerpo entrenados y desarrollados hasta el límite de sus posibilidades.
La historia de Doc Savage, la que nos contaba Alberto en el Broxton aquella noche, era algo así:
Un terrorista ha colocado una bomba atómica en lo alto del Empire State Building de Nueva York. Ha volado los ascensores y escaleras del edificio y ha colocado defensas antiaéreas en la azotea. Nadie sabe qué hacer.
Hasta que llega Doc Savage.
¿Y cuál es la genial solución del aventurero? ¿Cuál es su maravilloso plan? ¿Su prodigiosa idea?
Pues se acerca a la pared y, sin más, empieza a trepar el edificio (de 102 pisos) a pelo, ante el asombro de policías, militares y periodistas.
Uno se atreve a decirle:
—Doc, ¿vas a escalar el Empire State Building?
Y Doc Savage contesta, sin mirarle:
—Sí.
—¡Pero eso es imposible! —exclama el otro.
Y entonces Doc Savage se detiene, se da la vuelta y le mira fijamente.
—No —dice—. Solo es muy difícil.
Cuando alguien nos llama por primera vez siempre le preguntamos lo mismo: por qué quieres publicar tu libro.
Para orientarle distinguimos entre cuatro perfiles:
Por placer.
Por trabajo (marca personal, prestigio, material para cursos, tarjeta de visita, etc).
Para ser escritor/a profesional (crear una firma literaria de éxito).
O por cuestiones corporativas: empresas o instituciones que publican libros por prestigio, mecenazgo, divulgación…
A los que eligen la tercera opción (para crear una firma literaria de éxito) les explicamos que ese camino se parece mucho a montar un negocio: lleva tiempo, trabajo, inversión… y, por supuesto, riesgo, porque los que lo consiguen son pocos.
Muy pocos.
Poquísimos.
En los casi 20 años que llevamos dando servicios de edición, podemos contar con los dedos de una mano los autores que han pasado por aquí y ahora son escritores profesionales, dedicados al cien por cien a ello.
Y nos sobran dedos.
Algunos se enfadan cuando escuchan esto y nos dicen que desanimamos a la gente.
Nosotros pensamos que más bien ayudamos a los autores a tomar la decisión correcta.
¿Nos iría mejor si dijéramos “si quieres, puedes” y/o cualquier otra chuminada de esas que se oyen por ahí?
Pues quizá sí, pero aquí intentamos tratar a todo el mundo tal y como nos gusta que nos traten a nosotros.
Y a nosotros lo que nos gusta es tener la máxima información posible antes de elegir.
Y nos gustan las respuestas complejas, con muchos grises.
Porque, la verdad, para escuchar lo de querer es poder no necesitamos llamar a nadie.
Así que si nos preguntas (como la autora con la que hablé el otro día por teléfono): ¿Es imposible que un escritor o escritora autoeditado se convierta en un bestseller?
Te diremos: No, claro que no.
Te diremos: Solo es muy difícil.
Te diremos: ¿Qué estás dispuesto a hacer para conseguirlo? ¿Cuánto trabajo quieres poner? ¿Cuánto tiempo? ¿Cuántos recursos?
Te diremos: No estás solo.
Nosotros podemos ayudarte a escalar el edificio con la corrección, la maqueta, el ISBN, el ebook, la imprenta o la distribución de tu libro. Así que si quieres empezar, apoya el pie aquí, justo en la flecha…
