Esto son un montón de cartas para ti que hemos ido escribiendo, poco a poco, en estos últimos veinte años. En ellas te contamos cómo funciona realmente esto de publicar y de autoeditar, pero también hablamos de otras cosas, no creas...
La semana pasada un autor nos llamó y nos hizo una pregunta directa:
–¿Qué diferencia hay entre que colguéis vosotros el libro en Amazon o que lo cuelgue yo desde mi propia cuenta?
Y yo le di una respuesta directa:
–Ninguna.
Y entonces se enfadó.
–Nosotros damos el servicio de colgar el libro en Amazon a aquellos autores que no saben o no quieren hacerlo –intenté explicarle–, pero si sabes y quieres, lo que te aconsejamos desde luego es que lo cuelgues tú y así controlas las ventas y todo el proceso en general. En ese caso podemos ayudarte preparando el libro y darte los ficheros para que lo puedas colgar en papel bajo demanda y en ebook.
Se enfadó más.
–Tengo el libro corregido, maquetado, listo… y no quiero ebook –dijo–. El único servicio vuestro que necesito es que lo pongáis en Amazon. Pero si me dices que no hay ninguna diferencia entre que lo cuelgue yo o vosotros, no entiendo lo que hacéis.
Yo no sé qué se esperaba cuando nos llamó, la verdad.
¿Que íbamos a vender sus libros como churros?
¿Que éramos amigos de Jeff Bezzos?
¿Que teníamos oficinas en Nueva York, París, Hong Kong y Albacete?
–Esto es como todo –le dije–. Si sabes arreglar tú el grifo de tu casa que gotea, pues no llamas al fontanero. Si puedes traer tú la compra del supermercado, pues no necesitas que te la traigan. Pero de ahí a no entender que haya otras personas que necesiten esos servicios hay un trecho…
Por fin se explicó.
Lo que esperaba de nosotros era que cobrásemos las ventas porque él no podía facturar (era jubilado o funcionario, no recuerdo bien).
Haber empezado por ahí.
Claro que nosotros cobramos las ventas si colgamos tu libro en Amazon. Y te las pagamos íntegras, por cierto (no cobramos comisión sobre eso).
Pero en algún momento del proceso, para poder pagarte, necesitaremos que las factures.
Eso es así.
Da igual que cuelgues tú el libro o que lo colguemos nosotros.
Da igual que lo hagas con nosotros o con la editorial o distribuidora que quieras.
Si pones tu libro en una red comercial profesional, tienes que poder cobrar en algún momento las ventas que se generan.
Pero no era esa la respuesta que buscaba, así que se despidió y colgó.
Me acordé de un cartel que tenía en su mesa el director de arte de una revista en la que trabajé:
No hacemos milagros, solo cosas extraordinarias.
Pues eso.
De todas formas no hace falta un milagro para saber los ingresos que va a generar tu libro antes de tomar decisiones fiscales o laborales.
Y en eso sí que podíamos haberle ayudado.
Bueno, a este cliente no, porque colgó demasiado rápido y no me dio tiempo a explicarle nada más. Pero si tú tienes un rato y te interesa, estamos aquí, justo justo al otro lado de la flecha que hay aquí mismo (abajo).
