Esto son un montón de cartas para ti que hemos ido escribiendo, poco a poco, en estos últimos veinte años. En ellas te contamos cómo funciona realmente esto de publicar y de autoeditar, pero también hablamos de otras cosas, no creas...
Hay una serie antigua, Retorno a Brideshead, que nos fascina. No tiene mil temporadas interminables ni nada de eso, solo once o doce capítulos. El protagonista, Charles Ryder, lo interpreta Jeremy Irons. Tiene una escena estupenda que es más o menos así.
Charles es pintor y ha inaugurado una exposición de cuadros sobre sus viajes por los trópicos.
Al final de la tarde, aparece en la galería su viejo amigo de Oxford, Antoine, que es francés. Ha llegado el día anterior a Londres y le dice que en toda la ciudad no se habla de otra cosa que de su exposición.
–Todos comentan que te has convertido en un salvaje, en un Gauguin, en un Rimbaud… Y yo, mientras les escuchaba, solo pensaba en saltar a un taxi y decir: “Lléveme a ver los cu-cu-cuadros locos de Charles”. –dice.
Luego recorre la galería, observa todos los lienzos sin decir nada, y se acerca de nuevo a su amigo.
–Y sin embargo me dicen, Charles, que eres feliz en amores. Es lo más importante, ¿no? O casi.
–¿Tan malos son los cuadros? –le contesta el otro sonriendo.
Valorar un libro es complejo.
Se puede hacer desde la opinión personal, claro.
Y habrá quien te diga que todas las opiniones personales son iguales.
Y tendrá parte de razón.
Y quien te diga que hay opiniones personales más valiosas que otras.
Por ejemplo la de alguien que ha leído mucho frente a la de alguien que no ha leído nada.
Y tendrá parte de razón.
Pero también existen otros parámetros, digamos, más profesionales.
Qué intención y alcance tiene el trabajo.
Cuál es su contexto.
Su objetivo.
Qué potencia comercial tiene.
Todo esto te lo cuento porque algunos clientes no entienden que publiquemos todo lo que nos llega sin discriminar.
Pero si lo piensas es una consecuencia lógica de nuestro planteamiento fundacional:
1) Somos una editorial de servicios.
2) Nunca retenemos derechos ni comisiones sobre los libros: todo lo que el libro produzca es para su autor-promotor.
3) Nunca invertimos dinero en su publicación.
4) Siempre damos servicios concretos a cambio de tarifas concretas.
5) Siempre trabajamos con libros terminados cuyo autor/a ha decidido publicar por las razones que sean, que no siempre tienen que ver con la calidad o con la capacidad comercial.
¿Tiene sentido decirte que no vamos a publicar tu libro porque es malo?
Sería como un fotógrafo que solo hiciera fotos de primera comunión a los niños guapos.
Y luego está el escabroso asunto de los informes de lectura gratuitos, una mala práctica más habitual de lo que debería.
Seguro que lo has visto por ahí, si has mirado un poco.
Se (supone que) leen tu libro y luego te dicen lo maravilloso que es para que te animes a autoeditarlo (con ellos, claro).
En UNO editorial hacemos informes de lectura, pero nunca son gratis (llevan mucho trabajo) y los realizan lectores humanos (no I.A.) profesionales independientes, externos a la editorial. Son una excelente herramienta para tener una valoración objetiva de un libro y la mayoría de nuestros autores los usan para mejorar su borrador.
Pero volviendo a lo que decíamos:
Nosotros no nos vamos a andar con rodeos: sea guapo, feo, gordo o flaco, le haremos la foto de primera comunión a tu hijo.
Porque nosotros mismos somos gordos (y hacer lo contrario sería tirar piedras contra nuestro propio tejado).
Y también porque el destino es misterioso.
¿Dónde están todas las obras del mester de clerecía que en el siglo XIII se consideraban alta literatura?
Pues enterradas por el Cantar del Mío Cid, que era en esa época algo similar a las películas de superhéroes de ahora.
Así que ya escribas en cuadernavía o en octosílabos, podemos ayudarte a publicar tu libro si contratas nuestros servicios de corrección, maqueta, cubierta, ISBN, ebook, imprenta y distribución.
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