Combustible para cohetes

Esto son un montón de cartas para ti que hemos ido escribiendo, poco a poco, en estos últimos veinte años. En ellas te contamos cómo funciona realmente esto de publicar y de autoeditar, pero también hablamos de otras cosas, no creas...

Las dudas queman

Alaska se estaba preparando para un concierto, visiblemente nerviosa. Mario Vaquerizo le dijo:

–Olvi, de verdad, que estés nerviosa con la de años que llevas haciendo esto.

Y Alaska le respondió:

–Es al revés, Mario, el día en que no me ponga nerviosa antes de un concierto será el momento de preocuparse.

Fue en el programa aquel que hacían sobre su vida.

Alaska y Mario creo que se llamaba.

Siempre me acuerdo de esa escena cuando (tarde o temprano) aparecen las dudas en la conversación con los autores.

Es normal que tengas dudas sobre lo que haces.

El resto de autores y autoras que nos llaman también las tienen.

Incluso los escritores que ves en la televisión, recogiendo el premio Nobel.

Las dudas forman parte del proceso.

Son el control de calidad.

El músculo que mantiene tensa la cuerda.

Un día, en una empresa en la que trabajaba, un maquetador joven le preguntó al director de Arte que por qué había que poner el logo de la editorial siempre en el mismo sitio.

Yo pensaba que el otro iba a contestarle hablando del reconocimiento de la marca y esas cosas.

Sin embargo le dio una respuesta metafísica:

–Bastantes incertidumbres tiene ya el diseño de la portada de un libro como para añadir la del logo.

Las dudas queman pero sin dudas no hay nada.

Nosotros mismos, en lo que hacemos, en lo que somos, las sufrimos todo el tiempo.

Si quieres, juntamos las tuyas con las nuestras y publicamos tu libro.

¡Tenemos un logo! Estamos aquí:

¿Quieres publicar?

Sigue la flecha

¿Más combustible para cochetes?

La memoria es cuántica

Habíamos hecho una revista literaria y queríamos venderla. Todo el proceso de edición del número 1 fue una locura, porque cada paso se decidía democráticamente y éramos cuatro, así que…
Leer carta