Combustible para cohetes

Esto son un montón de cartas para ti que hemos ido escribiendo, poco a poco, en estos últimos veinte años. En ellas te contamos cómo funciona realmente esto de publicar y de autoeditar, pero también hablamos de otras cosas, no creas...

Javier se casó y tuvo dos hijos

Hubo una época en que si eras aficionado a la pesca te comprabas una revista de pesca. Si eras aficionado a las motos, una de motos.

Y así con todo.

La gente apenas usaba Internet y las revistas vendían decenas de miles de ejemplares en papel todas las semanas, todos los meses. Era un negocio boyante.

En una que estuve trabajando, de videojuegos nada menos, vino un jefe nuevo, moderno, ¡de Barcelona!

Y lo primero que hizo fue encargar un estudio de marketing.

Gracias a eso conocimos a nuestro lector tipo, que resultó ser un varón, al que llamaron Javier, de veintidós años, soltero, con estudios medios, que vivía en casa de sus padres, que tenía ingresos bajos o nulos, ordenador de sobremesa propio, etc…

Porque nos dieron una descripción larga, larga.

Nos dijeron hasta los posters que había en su habitación.

Descubrimos con tristeza que con los años Javier abandonaba los videojuegos y dejaba de comprar nuestra revista. Se había casado, tenía un hijo, y ya no tenía tiempo.

(¿Nos pasaría eso a nosotros?)

Así que empezamos a pensar en ese chico.

En cada artículo.

En cada imagen.

En cada sección.

Porque habíamos aprendido que nuestra revista no era para todos.

Era para Javier.

En UNO editorial nos pasa algo parecido.

Que sabemos que nuestra editorial no es para todos.

Si por ejemplo buscas vivir la experiencia de ser escritor por un día, y que tu editorial te haga una entrevista y te dé un premio y todo eso, no somos lo que estás buscando.

Nosotros publicamos tu libro en serio.

Con tu verdad (vender, compartir, influir…), la que sea, pero lo publicamos de verdad.

Todos los afanes son legítimos, faltaría más.

Por eso es importante que busques lo que mejor encaje con el tuyo, que mires bien la oferta, que compares, que encuentres tu sitio.

Hay quien busca lo más barato.

Hay quien busca seriedad.

Hay quien busca que le hagan la pelota.

Hay quien busca experiencia.

Hay quien busca ofertas, descuentos, promociones (nosotros por ejemplo nunca hacemos nada de eso).

Como dijo Rafael El Gallo cuando le explicaron lo que era un filósofo: Hay gente pa to.

Y eso está bien.

Pero seas quien seas, busques lo que busques, estarás de acuerdo en que es sensacional cuando lo encuentras.

A nosotros un autor nos envió este email el otro día (era el segundo que nos mandaba en su vida):

Por cierto, aunque casi no os conozco, antes de vosotros he tenido tratos con otras empresas de autoedición, y me parece que sois los mejores.

Qué maravilla: uno de los nuestros.

Nos escribió porque quería contratarnos para publicar su libro: para maquetarlo, hacer la cubierta, la corrección, el ISBN, el ebook, la imprenta y la distribución. El encuentro empezó justo al otro lado de la flecha que tienes abajo.

¿Quieres publicar?

Sigue la flecha

¿Más combustible para cochetes?

1.004 indios

Esto de las estadísticas es como el chiste: –Mi coronel, nos atacan los indios. –Y cuántos son. –1.004, mi coronel. –¿1.004? ¿Cómo puede ser que los cuentes con tanta precisión?…
Leer carta

No vas a vender ni un libro

A veces me meto en líos: Imagino instalaciones en casa que están por encima de mis posibilidades. Y luego, en la tienda de electrónica, inevitablemente, me regañan. No sé cómo…
Leer carta

Nos enfadamos con un cliente

Estuve meses hablando con un poeta de Barcelona. Quería sacar un libro para su círculo más cercano, imprimir algunos ejemplares y ponerlo bajo demanda en Amazon para que lo pudieran…
Leer carta