Image Image Image Image Image
Scroll to Top

To Top

Menu
Ver ficha
Read More
Viaje al horizonte

Viaje al horizonte

Manuel Labrandero

Ensayo, 186 páginas
ISBN: 978-84-16823-78-9
PVP (papel): 10 €
Hace treinta y ocho años decidí visitar a mi tío Antonio y llevé conmigo un pequeño magnetófono que todavía conservo. Durante tres días grabé más de doce horas de conversación con él, pues tenía un motivo claro y definido: el convencimiento de estar frente a un hombre de una enorme inteligencia natural, con una vida azarosa, vivida con intensidad, llena de situaciones que contaba con su gran sentido del humor —un humor fino y socarrón alejado de la broma fácil andaluza. A pocas personas he admirado tanto en mi vida como a mi tío Antonio. Sabía que allí, en aquellas grabaciones, existía una historia escondida, el germen de un libro. Y algún día lo escribiría. Nadie entendió nada. Su hijo, mi primo hermano Pepito, me preguntó entre extrañado y escéptico: “¿Dicen que quieres escribir un libro sobre mi padre?” Y yo le contesté que sí. Han tenido que transcurrir todos estos años para que me ponga a la labor.Por fortuna el magnetófono sigue funcionando y los cassetes están en buen estado. No todo lo viejo es malo. Su voz suena nítida y clara como si todavía estuviese vivo. Y he aquí lo me contó, completado por la ayuda de la familia. La voz y la historia de un hombre sobresaliente que se hizo querer por todos. De un Séneca sabio y zumbón que siempre supo caer de pie. Y además de su extraordinaria biografía, está la gestación y la historia de una de las fábricas más importantes que han existido en Sabadell: “Artextil”. Más conocida por todos como “Cal García”. Mi tío Antonio ayudó a construir los cimientos y trabajó en ella más de treinta años. Supo ganarse la confianza y el cariño de los dueños y el nieto del fundador.
Manuel Labrandero Candela Sabadell (Barcelona), 1946. Desde niño sentí una gran inclinación por la lectura, después llegó el cine y finalmente el teatro, al que dediqué cuarenta años de mi vida como actor amateur. En mi ciudad se decía que “todo el mundo iba a la fábrica”. Y era cierto, en el sentido que los profesionales no vinculados al mundo textil (gestorías, abogados, médicos, escuelas nocturnas…) adaptaban sus horarios al ritmo de la industria dominante. Como casi todos, me integré profesionalmente en ella y, dado mi carácter extrovertido, me convertí en viajante, como Willy Loman. Vender siempre me apasionó. Era como jugar una partida de ajedrez: si conseguía el pedido, había ganado; en caso contrario, perdía. La literatura es mi gran pasión. En este, mi tercer libro publicado, está la huella, por interpolación, de mi infancia y primera juventud. Con los años pude licenciarme en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Barcelona. Completé mis estudios en la Universidad Tor Vergata, de Roma, de la que conservo una experiencia y un recuerdo muy feliz.
Manuel Labrandero
C O M P R A R

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*