Image Image Image Image Image
¡Llámanos! 967 10 51 41   |   info@unoeditorial.com
Scroll to Top

To Top

Ver ficha
Read More
5 gotitas de agua

5 gotitas de agua

Juan Carlos Andrés Izquierdo

No ficción, 318 páginas
ISBN: 978-84-17733-60-5
PVP (papel): 17 €
¿Qué es un río? ¿Es el agua, el cauce, el bosque de ribera, las especies de flora y fauna que lo habitan? ¡Seguro que sí! ¿Es quizás un medio para regar tierras en cultivos intensivos a manta y producir una electricidad que colmata de lodos los fondos a un lado y otro de las presas? ¡Esto seguro que no! Un río es el mayor tesoro que se puede poseer. Los ríos están pasando a ser meros conductos de agua ¡Cambiemos y que todos los ríos vuelvan a ser RESERVAS NATURALES FLUVIALES en la medida de lo posible! ¡Reconsideremos y objetemos ya!
Conocí los ríos Pisuerga y Carrión gracias a mi padre, Demetrio, que me inculcó el regocijo que supone vivir en armonía con la naturaleza, no en vano nació en la casita que hubo al lado de una ermita en Dueñas, Palencia, en la finca del Monasterio de la Trapa, justo a escasos metros de donde ambos contraen nupcias para seguir felices hasta el Duero por Valladolid. Soy Juan Carlos Andrés Izquierdo, jubilado en plena actividad vital y activista medio ambiental comprometido. Dedicado laboralmente al mundo del turismo y viajero infatigable sigo teniendo mucho respeto a volar. ¡Siempre he tenido alas, pero no consigo que me eleven! Nacido Palentino del Sur, en Venta de Baños, vamos, venteño o ferroviario. Mi amor por el río Pisuerga me hizo regresar desde las islas Canarias a Aguilar de Campoo, en esta incomparable Montaña Palentina y hoy al pueblo que me vio nacer, Venta de Baños. Me satisfaría enormemente que este libro se leyera por muchos alumnos, adaptado a las edades, de modo que infunda en peques y jóvenes idéntico amor y sentimientos como los que yo obtengo cuando en los atardeceres, mediada la primavera, observo al pie de la puerta de mi casa varios gorriones comunes, avanzados volantones, siendo alimentados por sus progenitores con las migas de pan que cada día les echo. O ese zorro, erizo o chotacabras, a los que observo a la caída de la tarde moviéndose en busca del cotidiano alimento, al que contribuyo también, esperanzado de ver cada año más. Espero compensar así el karma de tantos pobres pajaritos que matamos, mi padre y yo, de día y de noche, con escopeta de perdigones, cuando era un crío. Nadie nos hablaba de ecología y de respeto y mimo a los animales, a las aves, a la vida natural.
Juan Carlos Andrés Izquierdo  
C O M P R A R

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*

5 × cinco =