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¿Un sueño imposible para los autores independientes?

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Conseguir una distribuidora que centralice la comercialización del libro en un gran número de librerías es el sueño de muchos autores independientes pero ¿está realmente a su alcance?

Pues más bien no.

 

Por qué

-Las distribuidoras generalmente sólo quieren trabajar con editoriales, en parte porque éstas les garantizan una cierta selección a la hora de elegir lo que publican (que haya un tercero financiando el libro es una manera de garantizar su valor comercial), en parte porque les resulta mucho más rentable (en términos de gestión) trabajar con un proveedor que les facilite 100 títulos que con 100 autores independientes que les entreguen un libro cada uno. Por supuesto también pasa que existe una sobreoferta de libros que les permite ser selectivos y al mismo tiempo les obliga a afinar mucho sus criterios de selección para no terminar enterrados en una montaña de novedades con pocas ventas.

-El modelo de editorial-distribuidora-librería es donde las editoriales convencionales se la juegan, es su territorio, la cesta en la que ponen casi todos los huevos. Es decir, que meterse ahí es competir con los más grandes pero en su terreno. Incluso a las editoriales pequeñas les cuesta conseguir distribución, y no digamos ya una decente que les garantice cierta seriedad y eficacia…

 

Pero, ¿realmente le interesa a un autor independiente distribuir con distribuidora?

Pues volvemos a lo de siempre, en un mundo ideal, en el que su libro estuviera en los mejores sitios de la librería indefinidamente, sí. Pero lo más probable, si es que consigue una, es que la obra llegue a unos cuantos puntos de venta, esté medio escondida en una estantería, y a la semana la devuelvan y desaparezca para siempre del circuito. O lo que es aún peor, que la distribuidora sólo mande ejemplares a la zona de influencia del autor y al final termine llevándose el 55% de las ventas en librerías en las que fácilmente podía haber distribuido el autor su libro de forma directa, ahorrándose así comisiones.

Otro asunto no menor es que ese tipo de distribución obliga a realizar una inversión considerable en impresión de ejemplares, si es que se quiere cubrir decentemente un territorio amplio, lo que puede acabar en desastre si las librerías empiezan a devolver ejemplares (la media de devoluciones en España está en torno al 40%).

 

Cómo funciona:

-Lo normal es que las distribuidoras cubran zonas geográficas más o menos amplias. Luego hay algunas especializadas en géneros (por ejemplo, libro de Derecho), en tipos de librería (por ejemplo aeropuertos o estaciones), en exportación de libros a Latinoamérica, etc.

-Por último existen distribuidoras que centralizan la comercialización, gestionando la venta a través de las distribuidoras regionales. Y otras que lo hacen trabajando directamente con una serie de grandes librerías, es decir, en vez de buscar muchos puntos de venta trabajan directamente con unos pocos (los que más venden).

-Suelen cobrar entre el 50 y el 60% del PVP del libro, incluyendo en sus honorarios la comisión de la librería. Y suelen pagar a 3 o 4 meses, aunque lo normal es que informen de las ventas y las facturen mensualmente.

 

 

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una distribuidora para tu libro

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