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¿Qué es y para qué sirve el registro en la propiedad intelectual?

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Acabas de terminar la novela, el libro de poemas, el ensayo…, quieres enviarlo a editoriales, al corrector, a amigos…, y de pronto te surge una duda: ¿no debería registrarlo antes?

 

Pues sí y no.

 

Sí, es buena idea registrar el libro por lo que pueda pasar.

 

No, el registro en la propiedad intelectual no es obligatorio, y ni siquiera es definitivo. Es decir que no va a evitar que tu obra sea plagiada o pirateada. El principal beneficio del registro es que en caso de conflicto la carga de la prueba recae en quien discute la titularidad de los derechos, es decir, que el autor con su obra registrada no debe probar su autoría o titularidad.

 

El registro a grosso modo es un papel oficial en el que se dice que tal persona, tal día, a tal hora, registró como suyo tal libro que dejó depositado aquí. Y es una prueba más que puedes llevar a un juicio por plagio, pero en último extremo es el juez quien decide. Una persona puede por ejemplo haber registrado (y robado) una obra que le mandó un conocido, pero luego ese conocido ganar el juicio demostrando su autoría por otros medios distintos al registro.

 

Lo más habitual es hacerlo en el Registro de la Propiedad Intelectual del Estado Español. El trámite normalmente consiste en rellenar un papel, entregar una copia del libro impreso y encuadernada (por ejemplo en canutillo) y pagar unas tasas.

 

Pero hay más opciones.

 

Safe Creative es un registro de la propiedad privado que permite registrar tu libro, en menos de cinco minutos, de forma telemática, aunque cobran unas tasas más elevadas que las del registro público. Solo tienes que crear una cuenta, rellenar unos datos y subir el fichero con el contenido del libro.

 

Existen otros sistemas de registro como Re-Crea, Digital Media Rights, Registered Commons…, hay personas incluso que lo registran en notarías. Se pueden hacer registros múltiples (no son incompatibles unos con otros), y en según qué tribunales tendrá más fuerza uno u otro. Por ejemplo, en los españoles el Registro de la Propiedad español tendrá más peso que, pongamos, en un tribunal de Florida, donde quizá resulte más aconsejable acudir con uno internacional.

 

Cuanto más definitivo sea el texto, mejor, pero en principio no pasa nada si entre el registro y la versión final hay algunos cambios menores (comas, palabras sueltas…). Al fin y al cabo el que va a comparar la copia del registro con la demandada será un ser humano, y se presume que sabrá distinguir el grano de la paja. Recuerda que solo puedes registrar las cosas de tu autoría. Si el libro lleva por ejemplo ilustraciones que no son tuyas, NO debes incluirlas en el registro, sino que debe ser el ilustrador o ilustradora correspondiente el que las registre (o no) como estime oportuno.

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